Gracias a los censos liderados por el Dr. Gerardo Ceballos, su equipo y la Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar, esta especie es hoy un símbolo de éxito en conservación, ciencia y trabajo colectivo por la biodiversidad.
Por Deyanira Vázquez | Reportera
Cuando el doctor Gerardo Ceballos comenzó a estudiar al jaguar en México, la especie estaba rodeada de incertidumbre. No había datos claros sobre cuántos quedaban, en qué zonas vivían ni qué tan amenazados estaban. Sin embargo, eso no tuvo su compromiso. A lo largo de décadas, junto con su equipo y en alianza con la Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar, lideró una de las iniciativas de monitoreo de grandes felinos más ambiciosos del mundo.
Es uno de los ecólogos más reconocidos a nivel internacional. Investigador del Instituto de Ecología de la UNAM , miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos y autor de múltiples estudios clave sobre biodiversidad, ha dedicado más de 30 años a la conservación de especies en peligro en México, destacando por su trabajo con el jaguar.
Gracias a los censos nacionales realizados en 2010, 2018 y los datos preliminares de 2024, hoy se tiene una imagen mucho más precisa de la situación del jaguar en México. En 2010 se estimaban cerca de 4.000 ejemplares. Para 2018, la cifra aumentó a 4.800. Y los análisis más recientes indican que actualmente hay más de 5,300 jaguares en territorio nacional.
Este avance es especialmente notable porque se logró en un contexto de grandes desafíos: pérdida de hábitat por deforestación, caza ilegal y tensiones sociales en las regiones donde habita el jaguar. Aún así, la población ha crecido. ¿Cómo se logró? Para el Dr. Ceballos, la clave está en la colaboración: involucrar a comunidades locales, gobiernos, organizaciones civiles, científicos y ciudadanos . Solo un enfoque integral puede tener resultados reales y sostenibles. –sn–

