Más de 50 cortadores viajaron por la costa española, la costa azul francesa y grandes capitales europeas para llevar el sabor de un legado de más 90 años
Por Deyanira Vázquez | Reportera
Cada verano, Jamones Blázquez convierte el arte del corte en una experiencia viajera. Más de 50 cortadores profesionales recorren la costa española, la Costa Azul francesa y algunas de las principales ciudades europeas para compartir, junto a más de 180.000 comensales, el fruto de más de 90 años de tradición artesanal.
En este viaje gastronómico, que suma más de 130.000 kilómetros, los cortadores despliegan su maestría en diferentes rincones privilegiados de Europa. El trayecto se realiza en transportes públicos y privados cuidadosamente seleccionados con el fin de minimizar la huella de carbono.
Una filosofía sostenible que se refuerza gracias a las más de 30.000 hectáreas de dehesa protegidas durante 9 décadas, donde Blázquez cría su propio ibérico en libertad y a la planta de biogás con la que la compañía contribuye activamente a la reducción de emisiones.
La experiencia no solo se mide en kilómetros recorridos, sino en sabores compartidos. En cada mesa de aproximadamente cuatro comensales, un plato de 100 gramos de jamón ibérico Blázquez se convierte en el centro de la celebración. El resultado: más de 50.000 tablas servidas, una cifra que habla del alcance de esta tradición que une la hospitalidad mediterránea con el arte del corte. –sn–

