Desde su llegada en junio, el modelo de patinetes y bicicletas eléctricas de Bird se ha integrado con rapidez en la movilidad urbana de Oviedo
Por Vera Martín del Campo | Corresponsal
Bird hace balance de sus primeros seis meses de operación en Oviedo, un periodo en el que la micromovilidad compartida se ha consolidado como una pieza relevante dentro del ecosistema de transporte urbano de la ciudad.
En este tiempo, el servicio ha contribuido a evitar la emisión de más de 30 toneladas de CO₂, reflejando el impacto positivo que la micromovilidad puede tener cuando se integra de forma planificada en el entorno urbano.
Desde el inicio de las operaciones en junio, la convivencia de patinetes y bicicletas eléctricas ha permitido ampliar las opciones de desplazamiento sostenible disponibles para la ciudadanía, dando respuesta a distintos perfiles de usuario y necesidades de movilidad. –sn–

