Entre un lago azul oscuro y uno turquesa, y bajo la sombra del Harder Kulm, Interlaken confirma por qué es un destino muy atractivo para el invierno europeo.
Por Deyanira Vázquez | Reportera
En el mapa de Suiza hay un punto donde el invierno parece concentrarse: Interlaken, una ciudad pequeña que guarda dos lagos, tres montañas legendarias y un sinfín de maneras de vivir la nieve.
No es solo un destino de esquí, sino una invitación a descubrir el invierno con todos los sentidos. Aquí, cada día puede empezar con un descenso entre glaciares y terminar en silencio, flotando sobre un lago helado o mirando las luces reflejadas en la nieve.
Quien viene a Interlaken por el esquí entiende rápido su fama: la Jungfrau Ski Region reúne más de 200 kilómetros de pistas conectadas entre Grindelwald–Wengen, Grindelwald-First y Mürren–Schilthorn. –sn–

