Las comunidades académicas fortalecen la motivación, el sentido de propósito y aumentan la permanencia en los programas
Por Vera Martín del Campo | Corresponsal
Estudiar en línea no debe ser sinónimo de estudiar en soledad. Estudios recientes muestran que 6 de cada 10 estudiantes reportan sentir algún grado de aislamiento y casi 3 de cada 10 «moderadamente aislados».
Esa desconexión erosiona el bienestar emocional, afecta la motivación, la participación regular y, en muchos casos, el desempeño académico. De hecho, en algunos programas digitales, hasta el 40 % de quienes comienzan no logran continuar después del primer semestre.
Este contexto pone en evidencia algo esencial: la comunidad académica es mucho más que un conjunto de estudiantes; es un espacio vital para el bienestar, para el aprendizaje colaborativo y para la persistencia en los estudios. –sn–

