La optimización del uso del vehículo para la movilidad personal y profesional es una de las palancas para mejorar la eficiencia energética
Por Vera Martín del Campo | Corresponsal
Con motivo del Día Mundial de la Energía, la eficiencia no solo se vincula al tipo de energía empleada, sino también a cómo se planifican y utilizan los modelos que dan soporte a actividades clave de la economía y la vida cotidiana, como la movilidad.
En este contexto, el renting flexible se consolida como un modelo alineado con la economía circular, al maximizar el aprovechamiento de cada vehículo y promover durante su vida útil una gestión eficiente.
En el ámbito empresarial, esta modalidad hace que las empresas y autónomos puedan disponer de los vehículos sin compromiso de permanencia, y dimensionar correctamente los vehículos que utilizan para su actividad profesional. –sn–

