Salud familiar y seguridad: cuidar a quienes amamos empieza desde los pies
Por Deyanira Vázquez | Reportera
La forma en la que caminamos impacta directamente en la salud musculoesquelética y en la seguridad cotidiana, especialmente en niños y adultos mayores. De acuerdo con especialistas en biomecánica y ortopedia, una alteración en la pisada puede generar desalineaciones que, con el tiempo, se traducen en dolor de rodilla, cadera y espalda, además de afectar el equilibrio.
En la infancia, el desarrollo del arco plantar y la alineación corporal se encuentran en proceso de formación. Detectar a tiempo alteraciones como pie plano flexible, pronación excesiva o mala distribución de carga puede ayudar a prevenir complicaciones posturales en etapas posteriores.
Estudios clínicos estiman que una proporción significativa de niños presenta algún tipo de alteración en la pisada durante su crecimiento, aunque no siempre es detectada oportunamente.
En el caso de los adultos mayores, el tema adquiere un componente adicional de seguridad. La Organización Mundial de la Salud señala que las caídas son una de las principales causas de lesiones en personas mayores de 60 años. –sn–

