Al leer descubrimos que la realidad no es la única posibilidad, que existen otros destinos y hay esperanza, expresó Clara Brugada Molina
Por Martín García | Reportero
Un país que lee, cuenta con más y mejores herramientas para discernir su pasado, cuestionar su presente y diseñar su futuro, aseguró el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, al inaugurar junto con la jefe de gobierno de la ciudad de México, Clara Brugada Molina, la 47ª Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM).
“La lectura tiene una doble dimensión: es un bien cultural que requiere políticas públicas sólidas y es, en paralelo, una capacidad que incide indudablemente en la movilidad social, la productividad y la calidad de la deliberación pública”, aseveró el rector.
En tanto, Brugada Molina destacó que la literatura y la política transformadora nacen del mismo aliento: del gesto profundamente humano de imaginar que puede haber otra realidad. “Al leer descubrimos que la realidad no es la única posibilidad; que existen otras vidas, otros destinos, y otras formas de organizar el dolor y también la esperanza. Quienes imaginan otros mundos, empiezan a luchar por ellos”.
Llamó a los jóvenes y a los intelectuales a pensar y luchar por un planeta diferente; a comprometerse, a participar como ciudadanos y no permanecer en silencio frente a la barbarie y la sinrazón de un contexto internacional caótico, desigual y violento.
Cultura activa
Al dar la bienvenida al estado de Sonora, entidad invitada especial de esta edición, Lomelí Vanegas expuso que esta cita con los libros, la reflexión y el intercambio nos recuerda que “el desarrollo económico y social no puede entenderse sin una cultura activa, ni sin una ciudadanía que se nutre del conocimiento y de la lectura”.
Acompañado por Froylán Gámez Gamboa, secretario de Educación y Cultura de Sonora, recordó que de acuerdo con el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos, en 2024 el 27.3 por ciento de la población de 15 años y más -que representa poco más de 27 millones de personas- se encontraba en situación de rezago educativo. De ellas, alrededor de 4.1 millones no sabían leer ni escribir, lo que evidencia que la lectura está vinculada con las condiciones básicas de escolaridad.
En este contexto, el rector refrendó la irrenunciable misión formativa de la Universidad y el papel trascendental que lugares como la FILPM desempeñan en la construcción de la vida social y cultural de la nación para extender el contacto con la lectura, a fin de que refuerce el pensamiento crítico y los valores democráticos, especialmente entre quienes enfrentan escenarios más vulnerables.
“Leer también despierta sensibilidades, fomenta la empatía y permite reconocer otras perspectivas y voces. En sociedades atravesadas por diversas violencias, injusticias y formas de fragmentación, el libro sigue siendo un espacio para pensar y actuar en común”, señaló.
Rememoró que esta fiesta literaria ocupa un sitio indiscutible en el horizonte cultural de la Ciudad de México, y demuestra que la Universidad de la nación sostiene con mayor fuerza y convicción que la educación pública y autónoma, la ciencia, las artes y las humanidades son pilares imprescindibles para el progreso nacional.
Además, deseó éxito a la nueva directora de la Feria, Mercedes Alvarado Miranda, quien estuvo en la inauguración, y reconoció el liderazgo de su anterior titular, Fernando Macotela. –sn–

