El cine no solo es entretenimiento; es identidad, memoria colectiva, registro histórico y narrativa social.
Por Fausto Hernández | Reportero
Mientras la alfombra roja brilla y los reflectores iluminan estrenos cinematográficos, se esconde una realidad que pocos quieren ver, la de cientos de trabajadores del gremio audiovisual que laboran sin seguridad social y bajo condiciones inciertas.
La diputada del Partido Verde, Rebeca Peralta León alzó la voz en el Congreso de la Ciudad de México al presentar una iniciativa que busca garantizar seguridad social para quienes hacen cine así como a las producciones audiovisuales en la capital del país.
Después de escuchar testimonios durante el Primer Parlamento de la Vida Cultural de la Ciudad de México 2026, donde artistas, técnicos y creadores expusieron una realidad que golpea al sector cultural, la diputada hace frente a ese problema que se ha convertido en una deuda pendiente.
Detrás de cada producción hay historias que rara vez se cuentan: el músico comunitario que enseña a niñas y niños en las colonias, la artesana que mantiene viva una tradición cultural, el cineasta independiente que escribe, produce y gestiona su propia película, la actriz que se entrega a cada personaje, el vestuarista que cuida cada detalle de la escena y el ejército invisible detrás de cámara como son asistentes de producción, técnicos de iluminación, sonido, arte y vestuario. –sn–

