En el nuevo panorama de la arquitectura contemporánea, la sostenibilidad ya no se limita a integrar tecnología eficiente o sistemas de energía renovable.
Por Deyanira Vázquez | Reportera
Hoy, una de las conversaciones más relevantes dentro del sector gira en torno al origen de los materiales con los que se construyen los espacios. La arquitectura vive una transformación profunda: desarrolladores, arquitectos y usuarios buscan proyectos que reduzcan su impacto ambiental desde la raíz, comenzando por la selección de insumos que respeten el entorno natural y cultural.
En este contexto cobra fuerza el uso de materiales locales y de bajo impacto ambiental, una tendencia que apuesta por aprovechar los recursos del propio territorio para reducir emisiones, optimizar el desempeño climático de las construcciones y fortalecer las economías regionales.
Para el ingeniero Alexandre de Rungs, este enfoque representa un cambio importante en la forma de concebir los proyectos arquitectónicos.
“Durante décadas la industria de la construcción se enfocó en estandarizar materiales y procesos. Hoy entendemos que cada región tiene condiciones climáticas, culturales y geográficas que deben reflejarse también en la arquitectura”, explica el especialista. –sn–

