Organizaciones civiles y figuras públicas condenaron la reelección en medio de críticas
Por Deyanira Vázquez | Reportera
La reelección de Rosario Piedra Ibarra como titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) desató una ola de repudio por parte de diversas organizaciones de la sociedad civil y activistas de derechos humanos. La decisión, impulsada por la mayoría de Morena en el Senado, fue concretada la madrugada del miércoles.
Durante el proceso de designación, Piedra Ibarra, hija de la fundadora del colectivo Eureka, Rosario Ibarra de Piedra, fue evaluada como la candidata más deficiente por las comisiones unidas de Justicia y Derechos Humanos. Su permanencia en el organismo generó reacciones inmediatas de colectivos y figuras públicas.
A través del hashtag #LaCNDHqueQueremos, varias organizaciones sociales manifestaron su rechazo a la reelección. Denunciaron que elementos de seguridad del Senado expulsaron a representantes de colectivos que asistían a la sesión para exigir un liderazgo adecuado en la CNDH.
Protestas y expulsiones en el Senado
En un comunicado difundido en redes, los colectivos relataron que fueron retirados “por protestar pacíficamente” y señalaron que la reelección de Piedra Ibarra violenta los estándares internacionales en derechos humanos. La sesión, celebrada a la 01:30 horas, culminó con 87 votos a favor de Piedra.
El Observatorio de Designaciones Públicas, que reúne a diversas organizaciones, calificó la reelección como “indignante” y afirmó que “envía un mensaje contundente contra las víctimas y la agenda de derechos humanos”. La organización criticó el proceso y lo consideró una afrenta a la lucha de las víctimas.
El Centro de Derechos Humanos Agustín Pro Juárez (Centro Prodh), que evaluó de cerca la gestión de Piedra, lamentó que se desatendieran las normas internacionales. El Centro Prodh ha señalado repetidamente el silencio de Piedra Ibarra ante violaciones graves, especialmente por las Fuerzas Armadas.
Reacciones en redes sociales
En su cuenta de X, el Centro Prodh expresó que la reelección premia una gestión caracterizada “por el debilitamiento institucional y la pérdida de autonomía”. También enfatizó que la decisión envía “un mal mensaje sobre los derechos humanos y la rendición de cuentas”.
El especialista en derechos humanos Jacobo Dayán, director del Centro Cultural Tlatelolco de la UNAM, condenó la reelección con duras críticas hacia la mayoría oficialista. En su mensaje, señaló que los derechos humanos “no les interesan” a los legisladores que impulsaron la continuidad de Piedra.
María Elena Morera, presidenta de Causa en Común, calificó a Piedra como “la cómplice de miles de violaciones” y señaló que su reelección representa la continuidad de una gestión cuestionada. En un breve comunicado, Morera lamentó la falta de ética en el proceso.
Rechazo de figuras del ámbito social y empresarial
Claudio X. González, empresario y crítico del gobierno actual, expresó que la reelección es “una señal ominosa” y ejemplifica, según él, el rumbo que han tomado los partidos Morena, PVEM y PT. Además, González criticó la gestión de la virtual sucesora en la presidencia, Claudia Sheinbaum.
El activista y analista Jacobo Dayán arremetió contra los legisladores de Morena, PVEM y PT, señalando que la votación evidenció el carácter “autoritarista” de los partidos en el poder. Para Dayán, el proceso de designación fue opaco y favoreció una continuidad sin rendición de cuentas.
Dayán cuestionó también a los senadores que justifican la elección y expresó que se trata de una traición a los principios básicos de la defensa de derechos. Agregó que la decisión solo sirve para mantener el control y la manipulación dentro de la institución.
Preocupación por la inacción ante violaciones graves
El Centro Prodh subrayó en su análisis de gestión que Piedra Ibarra ha sido omisa ante violaciones graves, particularmente en casos de desapariciones y abusos de poder. Para el Centro, la falta de posicionamiento de Piedra afecta directamente a las víctimas y sus familiares.
Los padres y madres de los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa en 2014, representados por organizaciones civiles, han expresado su preocupación por la falta de apoyo de la CNDH. Consideran que la reelección prolongará una gestión alejada de las necesidades de las víctimas. –sn–

