Dos pacientes fallecieron tras ser diagnosticados tardíamente en hospitales del estado de México y Morelos, lo que evidenció graves fallas en la atención médica del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Por Paola Ramírez | Reportera
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) dirigió la Recomendación 194/2024 al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) tras identificar negligencia en la atención de dos pacientes. Ambos fallecieron tras recibir diagnósticos tardíos de COVID-19 y otras condiciones médicas mal atendidas en hospitales del Estado de México y Morelos.
El primer caso involucró al Hospital General de Zona No. 58 (HGZ-58) en Tlalnepantla, donde un hombre ingresó el 30 de junio de 2021 debido a complicaciones de una cirugía previa. Durante su reingreso, no se le aplicó la prueba de COVID-19, lo que retrasó su tratamiento. El paciente fue trasladado el 16 de agosto a la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) del Hospital General «Dr. Gaudencio González Garza», donde falleció el mismo día.
En el segundo caso, una mujer recibió atención en el Hospital General de Zona No. 5 (HGZ-5) en Zacatepec, Morelos. Fue diagnosticada con un evento cerebrovascular transitorio y COVID-19, pero fue dada de alta sin un seguimiento adecuado. Su salud empeoró y falleció el 29 de agosto de 2021 en el Hospital Regional con Medicina Familiar No. 1 en Cuernavaca.
Fallas sistémicas y omisiones críticas
En ambos casos, la CNDH documentó fallas en los protocolos de atención y diagnóstico. El personal médico no aplicó las pruebas necesarias a tiempo ni observó las guías clínicas que garantizan la calidad de los servicios de salud.
La omisión de pruebas diagnósticas y el alta prematura de pacientes sin un seguimiento exhaustivo evidenciaron una grave vulneración al derecho a la salud. Estas irregularidades contribuyeron al deterioro físico y emocional de las víctimas y sus familias.
Ante estos hechos, la CNDH exigió al IMSS inscribir a las víctimas en el Registro Nacional de Víctimas, reparar el daño de manera integral y garantizar atención psicológica a las familias. También recomendó sancionar al personal involucrado y reforzar la capacitación en derechos humanos y atención médica.
Acciones recomendadas por la CNDH
Además, se instó al cumplimiento de las Normas Oficiales Mexicanas y las Guías de Práctica Clínica para prevenir futuros casos de negligencia. Estas acciones buscan fortalecer la calidad del servicio público y restaurar la confianza de los ciudadanos en el sistema de salud.
La negligencia documentada por la CNDH subraya la importancia de garantizar un acceso digno y oportuno a los servicios de salud. Los derechos humanos, particularmente el derecho a la vida y la salud, deben ser prioritarios en cualquier sistema de atención médica.
La implementación de programas formativos para el personal del IMSS resulta esencial para evitar omisiones similares. Además, el fortalecimiento de la supervisión interna debe garantizar que los protocolos se apliquen de manera efectiva en todas las instituciones del país.
Un llamado a la transformación
El caso de estas dos víctimas refleja la urgente necesidad de reformar y supervisar los procesos de atención médica en México. El IMSS, como institución central en la prestación de servicios de salud, enfrenta el reto de responder de manera efectiva a las recomendaciones de la CNDH.
El cumplimiento de estas medidas no solo es un acto de justicia para las familias afectadas, sino también un paso fundamental para evitar que estos hechos se repitan. La transparencia, la responsabilidad y la capacitación son pilares esenciales para lograrlo. –sn–

