Opina Sheimbaun tras polémica en Tultitlán por renombre de calles

Por Paola Ramírez | Reportera

En el marco de las acciones para renombrar calles y colonias en el estado de México, la presidente Claudia Sheinbaum Pardo expresó su postura respecto a la decisión de asignar nombres vinculados a la Cuarta Transformación (4T). El caso generó reacciones divididas entre vecinos de Tultitlán.

Durante su conferencia matutina, Sheinbaum consideró que estas decisiones deberían enfocarse en recuperar la memoria histórica de México. Sin embargo, reconoció la autonomía de las autoridades municipales para determinar los cambios.

La mandataria hizo alusión a su gestión como jefa de gobierno de la Ciudad de México, cuando promovió cambios similares con un enfoque histórico. Entre estos destacó el renombramiento del Puente de Alvarado por México-Tenochtitlán.

La presidente municipal de Tultitlán, Elena García Martínez, impulsó esta medida que incluyó cambiar el nombre de la colonia Paraje Fimeza a Cuarta Transformación (4T), en honor al movimiento político iniciado en 2018 por el expresidente Andrés Manuel López Obrador.

Vecinos inconformes por cambios en calles y colonias

Algunas de las calles renombradas en Tultitlán recibieron nombres como “Pensión para Adultos Mayores”, “Jóvenes Construyendo el Futuro” y “Tren Maya”, en referencia a programas sociales del gobierno federal. También se incluyeron frases populares de López Obrador, como “Me Canso Ganso” y “Acúsalo con tu mamá”.

Las colonias Paraje y Firmeza también fueron modificadas y ahora llevan nombres como Madres Trabajadoras y Sembrando Vida, según reportaron los habitantes. Para varios vecinos, estos cambios no reflejan la identidad local ni sus tradiciones.

Protestas ciudadanas han surgido en contra de estas modificaciones. Residentes portaron pancartas con mensajes de rechazo y exigieron explicaciones a las autoridades municipales. Hasta el momento, ni Elena García Martínez ni el ayuntamiento han respondido a las críticas.

Postura de Sheinbaum sobre los nombres

Sheinbaum reiteró que, aunque los cambios son decisión de las autoridades locales, su enfoque habría sido otro. Señaló que los nombres deben tener un significado que honre las raíces y la historia del país.

“Los monumentos y nombres de calles deben reflejar los sentimientos y la memoria de la nación”, explicó. Mencionó ejemplos de su administración, como la estación Zócalo Tenochtitlán y la Plaza de la Noche Victoriosa, renombramientos realizados durante su gestión en la Ciudad de México.

La presidenta enfatizó que, aunque los nombres asignados en Tultitlán hacen alusión a programas sociales relevantes, se pierde la oportunidad de recuperar elementos culturales e históricos de la región.

Llamado a la reflexión sobre la memoria histórica

La polémica en Tultitlán ha evidenciado una fractura entre quienes apoyan los cambios y quienes consideran que no representan los valores de la comunidad. Vecinos a favor de las modificaciones argumentaron que los nuevos nombres son un reconocimiento a los beneficios sociales obtenidos en los últimos años.

En contraste, habitantes opositores señalaron que los cambios no fueron consultados y afectan el arraigo cultural de la zona. También criticaron que los nombres carecen de profundidad histórica y podrían ser percibidos como propaganda política.

La Cuarta Transformación, que marcó la administración de López Obrador, continúa generando debates sobre su impacto simbólico y material en el país. Para muchos, el movimiento trasciende lo político, mientras que otros lo ven como una imposición ideológica.

¿Qué sigue para Tultitlán?

La presidenta municipal Elena García Martínez no ha emitido un posicionamiento oficial sobre las protestas, aunque fuentes cercanas al ayuntamiento aseguraron que las modificaciones buscan resaltar los logros del actual gobierno federal.

Mientras tanto, organizaciones locales han solicitado mesas de diálogo con las autoridades para discutir los cambios y plantear opciones más inclusivas. Algunos activistas proponen nombres que honren personajes históricos locales o hechos relevantes de la región.

La decisión de renombrar calles y colonias en Tultitlán plantea preguntas sobre cómo equilibrar memoria histórica y símbolos contemporáneos. Las autoridades enfrentan el desafío de conciliar ambas perspectivas para evitar una mayor polarización. –sn–