La embajadora italiana en Teherán verificó su estado y trabaja para su pronta liberación
SN Redacción
La periodista italiana Cecilia Sala, reconocida por su trabajo en el diario Il Foglio y su pódcast Stories, enfrenta una detención prolongada en la prisión de Evin, en Teherán. El gobierno italiano, encabezado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, intensificó esfuerzos diplomáticos para esclarecer su arresto y buscar su liberación.
La mañana del 27 de diciembre, la embajadora Paola Amadei visitó a Sala en la prisión. Durante el encuentro, confirmó que la periodista permanece aislada, aunque en condiciones de salud estables. Este centro penitenciario es conocido por albergar a disidentes y presos políticos.
Sala viajó a Teherán el pasado 12 de diciembre con un visado de trabajo válido por una semana. Durante su estancia, realizó entrevistas y envió reportajes para su pódcast. A pesar de que debía regresar a Italia el 20 de diciembre, desapareció un día antes, tras su último contacto con colegas en Roma.
Contactos alertaron a las autoridades
Al perder comunicación, la productora Chora Media, dirigida por Mario Calabresi, y el periodista Daniele Raineri notificaron a la Unidad de Crisis del Ministerio de Exteriores italiano. Su ausencia generó alarma, especialmente porque Cecilia había informado previamente sobre su puntualidad en contextos adversos, como el frente ucraniano.
El 20 de diciembre, Sala logró realizar una breve llamada a su madre, confirmando que había sido detenida. En una segunda comunicación con Raineri, pidió agilizar esfuerzos para su liberación, asegurando que estaba en buen estado.
Las autoridades iraníes no han presentado cargos concretos, aunque mencionaron “comportamientos ilegales”. Esta situación rememora el caso de la bloguera italiana Alessia Piperno, detenida en Evin en 2022 y liberada tras intensas gestiones diplomáticas.
Diplomacia italiana trabaja para su liberación
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia, encabezado por Antonio Tajani, continúa en contacto con las autoridades iraníes para esclarecer el arresto. La embajada en Teherán mantiene una vigilancia constante sobre el caso, buscando garantizar el bienestar de Sala y acelerar su regreso a Italia.
En un comunicado oficial, el ministerio solicitó a los medios de comunicación manejar el caso con discreción. Esta estrategia se enfoca en evitar cualquier obstáculo diplomático que pueda complicar la situación.
Contexto político en Irán complica la situación
El caso de Cecilia Sala ocurre en un momento de alta tensión política en Irán. En los últimos meses, el régimen iraní ha incrementado las detenciones de periodistas y ciudadanos extranjeros bajo acusaciones no especificadas.
La prisión de Evin es un centro emblemático de este tipo de casos, y la detención de Sala evidencia los riesgos que enfrentan los periodistas en contextos restrictivos. Mientras tanto, Italia reafirmó su compromiso con la libertad de prensa y los derechos humanos.
Solidaridad internacional y presión mediática
El caso ha generado reacciones de solidaridad entre periodistas y defensores de los derechos humanos a nivel internacional. Figuras clave del gremio han pedido que se intensifiquen los esfuerzos diplomáticos.
La situación de Cecilia Sala se presenta como un recordatorio de los desafíos que enfrentan los periodistas al cubrir temas complejos en regiones de conflicto. La comunidad internacional observa con atención el desenlace de este caso. –sn–

