A la baja los contagios por Covid 19 en México

El impacto de la pandemia en cifras y realidades

Por Deyanira Vázquez | Reportera

El 11 de enero de 2020 marcó un punto de inflexión global con la confirmación del primer fallecimiento atribuido a la enfermedad conocida como COVID-19. Desde entonces, esta crisis sanitaria ha dejado un saldo oficial de aproximadamente siete millones de muertes, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En contraste, organismos internacionales como la ONU han estimado que las defunciones relacionadas podrían superar los 15 millones entre 2020 y 2021, alcanzando cifras no oficiales superiores a los 20 millones. Estas discrepancias evidencian los retos de contabilizar el verdadero impacto de esta enfermedad.

En México, el virus SARS-CoV-2 se cobró oficialmente 334 mil 700 vidas, aunque el exceso de mortalidad durante la pandemia sugiere un panorama más grave, con más de 800 mil fallecimientos adicionales, según estadísticas gubernamentales.

México y la evolución del virus

Pese a la reducción significativa de casos y muertes, el virus sigue presente en México y el mundo. Durante 2024, los registros nacionales mostraron fluctuaciones en los contagios, con un aumento inicial seguido por una disminución sostenida en los meses posteriores.

En lo que va de 2025, la Secretaría de Salud ha reportado mil 849 casos sospechosos de COVID-19, de los cuales seis fueron confirmados. La mayoría de los pacientes presentó síntomas leves y recibió atención ambulatoria, reflejando un menor impacto clínico.

Pandemias: una amenaza latente para la humanidad

El secretario general de la ONU, António Guterres, alertó sobre la vulnerabilidad global frente a futuras pandemias. “El mundo no está preparado para afrontar la próxima crisis sanitaria”, señaló, destacando la necesidad urgente de sistemas de salud pública más resilientes.

Guterres recordó que brotes recientes de enfermedades como la viruela símica y el virus de Marburgo subrayan la amenaza persistente de las infecciones emergentes. Según la OMS, estos eventos son recordatorios de que ningún país está exento del peligro.

La huella de la pandemia en la esperanza de vida

El impacto de la pandemia fue más allá de los hospitales, alterando indicadores clave como la esperanza de vida. Entre 2019 y 2021, la expectativa de vida mundial se redujo en 1.8 años, un retroceso a niveles de 2012, informó la OMS.

América y el sureste de Asia fueron las regiones más afectadas, con una disminución de hasta tres años en la esperanza de vida y 2.5 años en la esperanza de vida sana. Este retroceso refleja las secuelas de la saturación de los sistemas de salud y el acceso desigual a la atención médica.

Nuevos retos: la COVID-19 persistente y sus variantes

El fenómeno de la COVID-19 persistente ha captado la atención de la comunidad científica. Las investigaciones buscan comprender por qué algunos pacientes presentan síntomas prolongados, como fatiga crónica y problemas cognitivos, incluso después de superar la etapa aguda de la enfermedad.

Mientras tanto, el virus continúa evolucionando. Variantes como Delta y Ómicron demostraron su capacidad para propagarse rápidamente, aunque las vacunas han mitigado significativamente su impacto en la población.

La OMS ha enfatizado la importancia de establecer un acuerdo global sobre pandemias. Este esfuerzo busca garantizar que las inversiones en salud pública sean sostenibles, equitativas y efectivas para prevenir futuras crisis.

En México, la experiencia adquirida en esta pandemia ha fortalecido la infraestructura sanitaria. Sin embargo, los expertos coinciden en que el país debe seguir invirtiendo en investigación y atención primaria para enfrentar los retos que aún persisten. –sn–