Aparece cabeza humana frente a la Catedral de Apatzingán, Michoacán

Por Alfredo Martinez | Corresponsal

Este martes, las autoridades de Apatzingán fueron alertadas sobre la presencia de una cabeza humana en la plaza central, cerca de la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción. El hallazgo causó alarma entre los habitantes y generó una intensa movilización policiaca.

Según informes preliminares, la extremidad cefálica fue encontrada sobre la avenida Constitución de 1814. Junto a los restos, los agentes localizaron una cartulina con un mensaje alusivo a grupos criminales que operan en la región.

“Esto les va a pasar a todos los Templarios”, decía el mensaje, en aparente referencia a Los Caballeros Templarios, organización criminal surgida en 2011 tras una escisión de La Familia Michoacana.

El área fue resguardada por elementos de Seguridad Pública hasta la llegada de personal de la Fiscalía General del Estado (FGE). Peritos de la Unidad de Servicios Periciales y Escena del Crimen (USPEC) realizaron el levantamiento de los indicios y aseguraron la zona.

Operativo tras los hallazgos

La cabeza humana fue trasladada al Servicio Médico Forense (Semefo) para los estudios correspondientes. Autoridades informaron que trabajan en la identificación de la víctima y en las investigaciones para dar con los responsables del crimen.

El mismo día, la Policía Municipal atendió otro reporte en la carretera Apatzingán-Presa del Rosario, donde se encontró un cuerpo decapitado envuelto en cobijas. El cadáver fue abandonado a pocos metros del panteón local, según las primeras indagatorias.

Apatzingán ha sido considerado un foco rojo de violencia en Michoacán, particularmente debido a la presencia de diversas organizaciones delictivas que disputan el control territorial y las actividades ilícitas.

En los últimos años, las autoridades han documentado un aumento en las extorsiones a trabajadores agrícolas en la región, afectando principalmente a la industria del limón, uno de los principales motores económicos del estado.

Conflicto entre cárteles intensifica la violencia

Desde agosto de 2024, reportes militares revelaron la existencia de una alianza entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Los Viagras, quienes se habrían unido para enfrentar a Los Caballeros Templarios.

Esta coalición ha generado una escalada de violencia en Apatzingán y municipios aledaños, como Buenavista, Tepalcatepec, Aguililla, Mújica y Parácuaro. Fuentes de las Fuerzas Armadas señalaron que dicha alianza ha tenido un impacto devastador en la economía local.

Un mando militar aseguró que las acciones delictivas afectan a más de 70 empacadoras de limón en la región, agravando la situación de inseguridad y el clima de terror entre los habitantes.

El control de las actividades económicas, sumado al trasiego de drogas y armas, ha sido uno de los principales motivos de la disputa territorial en esta zona de Michoacán. La población vive entre amenazas y agresiones constantes.

Esfuerzos por contener la violencia

La estrategia de seguridad implementada por el gobierno federal contempla a Apatzingán como una de las regiones prioritarias. Sin embargo, los resultados han sido limitados ante la capacidad operativa de los cárteles.

La presencia de mensajes escritos en escenas del crimen busca enviar advertencias tanto a organizaciones rivales como a las autoridades. Estos actos no solo pretenden infundir miedo, sino también reafirmar el control territorial de los grupos delictivos.

El gobierno de Michoacán ha reiterado su compromiso para combatir la delincuencia organizada y proteger a la población. Sin embargo, los resultados tangibles siguen siendo insuficientes para frenar los actos de barbarie que afectan a la región.

Llamado a la población y refuerzo de operativos

Ante la creciente violencia, las autoridades han instado a la ciudadanía a colaborar con información que permita identificar a los responsables. Se ha reforzado la presencia de las fuerzas armadas en puntos estratégicos de la región.

Los habitantes de Apatzingán viven en un estado de incertidumbre, enfrentando los efectos colaterales de la guerra entre cárteles. La seguridad pública ha sido rebasada, y los esfuerzos por recuperar la tranquilidad han encontrado numerosos obstáculos.

El desafío para las autoridades radica en establecer un control efectivo sobre las actividades ilícitas y garantizar la justicia para las víctimas de la violencia. Las investigaciones continúan, aunque la falta de recursos y personal capacitado dificulta los avances. –sn–