¿Qué futuro tiene la prensa independiente de América Latina?

Expertos detallan qué rumbo tendría este periodismo en medio de las nuevas tecnologías.

Por Salomé Ramírez Vargas | VOA

WASHINGTON — Las transformaciones del mundo digital y la manera en que los latinoamericanos interactúan con la información representan algunos de los retos a los que se enfrenta el periodismo independiente en la región. Estos incluyen la polarización, la desconfianza y la desinformación como principales desafíos, según los expertos.

Nicaragua y Venezuela fueron algunos de los ejemplos de países “con más restricciones a la libertad de expresión” expuestos durante un evento celebrado el jueves por el Diálogo Interamericano, un centro de estudios con sede en Washington.

“Somos 47 medios que estamos fuera de Nicaragua. No hay un solo medio independiente dentro de Nicaragua. Sí hay personas trabajando con esos 47 medios dentro de Nicaragua, pero son personas que no pueden ser identificadas porque inmediatamente son perseguidas por el régimen”, describió Juan Lorenzo Holmann, gerente general del medio nicaragüense La Prensa.

Libertad de prensa

La red regional Voces del Sur que promueve la libertad de prensa en América Latina, estima que hasta mediados del 2024, al menos 263 periodistas de Nicaragua estaban en el exilio.

“Hay algunos medios que van a desaparecer completamente. No dentro de un mes, van a aparecer en la próxima semana. Y algunos que verán extender su desaparición por un periodo de tiempo y ver cómo se reacomodan… pero la situación de la libertad de expresión en Nicaragua es sumamente caótica”, agregó Holmann.

Un informe del Diálogo Interamericano detalla que en 2024 se cometieron 10 violaciones diarias a la libertad de prensa, es decir, una cada dos horas. Estas alertas incluyen asesinatos, secuestros, agresiones y desapariciones forzadas que, para los expertos, aumentan el miedo a ejercer periodismo en la región.

Seguir adelante

José Luis Sanz, periodista español y exdirector del periódico digital El Faro de El Salvador, considera que la manera de seguir adelante a pesar de este miedo es asumir un “compromiso claro con seguir hablando y con que no te silencien”.

“El desafío es cómo hacer que ese periodismo que va a seguir sobreviviendo siga siendo relevante y que siga conectando con la sociedad y que se siga comprendiendo como parte integral de la construcción de una mejor sociedad”, dijo Sanz.

Para el experto en periodismo investigativo, la labor debe “demostrar que es útil” para “mantener y recuperar la credibilidad… creo que ese sigue siendo el gran desafío, sobre todo porque hablamos de nuevo de casos extremos como el de Venezuela, el de Nicaragua, la preocupación extrema que hay en El Salvador, los asesinatos de periodistas en México, que continúan". –sn–