Deudas en hospitales privados impiden a enfermos poder continuar sus tratamientos
Por Deyanira Vázquez | Reportera
El sistema mexicano de salud comprende dos sectores, el público y el privado. Dentro del sector público se encuentran las instituciones de seguridad social – el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) o el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), entre otros. El sector privado comprende a las compañías aseguradoras y los prestadores de servicios que trabajan en consultorios, clínicas y hospitales privados.
El sector público del Sistema Mexicano de Salud no alcanza a cubrir a toda la población por lo que las listas de espera son interminables y los profesionales de la salud, en muchos casos, no dan abasto.
Por esto, muchas personas se ven orilladas a acudir a hospitales y especialistas del sistema privado, algo que implica para las familias gastos muy elevados.
Es el caso de la familia de Enrique Orozco, un hombre que de repente se vio en estado crítico por múltiples factores y tuvo que recibir parte de su atención en un hospital privado porque no pudieron acceder a la cobertura de su seguro, que fue adquirido corto tiempo antes del suceso.
“No sabemos qué fue lo que lo originó pero está en un estado muy crítico porque cuando entró al seguro social tuvieron que quitarle la vesícula, ahora tiene insuficiencia renal y le acaban de detectar cáncer”, explica su sobrina, Astrid Rosas.
Comparte que no pueden tratarlo de cáncer porque está muy débil, por lo que le están realizando diálisis (tratamiento que ayuda al cuerpo a eliminar desechos y exceso de líquido de la sangre cuando los riñones no pueden hacerlo). –sn–

