Comunidades indígenas de Chiapas rechazan construcción de autopista

Por Mauro López | Corresponsal

El Movimiento en Defensa de la Vida y el Territorio (Modevite) y el gobierno comunitario de Chilón manifestaron su rechazo al proyecto carretero San Cristóbal-Palenque. Señalaron que la consulta del 23 de marzo estuvo manipulada y que la obra perjudica a las comunidades indígenas.

Desde el inicio de la administración estatal, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar incluyó esta autopista como una de sus obras prioritarias. Argumentó que impulsaría el desarrollo de la región, pero los pueblos originarios sostienen que solo beneficiará a empresarios y autoridades.

Juntas informativas en municipios afectados

El Modevite, integrado por tzeltales, tzotziles y choles de 13 municipios de Chiapas, anunció que realizará encuentros en los municipios de Palenque, Salto de Agua, Chilón y Ocosingo. Explicarán los impactos ambientales, sociales y económicos del proyecto.

Durante una conferencia de prensa en Chilón, representantes comunitarios advirtieron que diversas organizaciones se sumarán en los próximos días a la oposición contra la autopista.

Indicaron que la carretera alterará las dinámicas locales y pondrá en riesgo el sustento de muchas familias que dependen de la agricultura y la ganadería.

Según los opositores, la vía no traerá desarrollo para los pueblos indígenas, sino que destruirá tierras, viviendas, animales y recursos naturales.

Se amparan contra la construcción

Las comunidades promovieron un amparo para detener la construcción y esperan que un juez federal resuelva a su favor. Consideran que la autopista representa una violación a sus derechos y un atentado contra su modo de vida.

Históricamente, la obra ha enfrentado resistencia en los tres sexenios anteriores. Los intentos previos de concretarla fracasaron por el rechazo de los pueblos indígenas, que denunciaron afectaciones a su territorio.

El gobierno promete beneficios económicos

A diferencia de administraciones anteriores, el gobierno de Ramírez Aguilar planteó que los ingresos por peaje, gasolineras y comercios aledaños se destinen a las comunidades indígenas por donde pasará la autopista.

Sin embargo, los opositores consideran que esta propuesta no compensa los daños ecológicos ni la fragmentación del territorio.

“No estamos en contra del progreso”, sostuvo el Modevite. “Nos oponemos a la violación de nuestros derechos, a la imposición y al autoritarismo que favorece a unos pocos en perjuicio de la tierra y del territorio que han sido fuente de vida para nuestros pueblos”.

Movilizaciones continuarán en la región

Las comunidades tzeltales y choles de Chiapas han reiterado que continuarán con manifestaciones y bloqueos para impedir el avance del proyecto.

Aseguran que la autopista atravesará montañas, ríos y tierras de cultivo, alterando de manera irreversible el ecosistema y las actividades productivas de la región.

El rechazo al proyecto sigue creciendo, mientras que las autoridades insisten en su viabilidad. La disputa por la autopista San Cristóbal-Palenque continúa, con comunidades decididas a frenar su construcción. –sn–