Sujetos incendiaron vehículos en al menos ocho municipios; la violencia alcanzó límites carreteros con Jalisco
Por Alfredo Martinez | Corresponsal
Una jornada violenta azotó al estado de Michoacán luego de un enfrentamiento entre elementos del Ejército y civiles armados. El conflicto derivó en narcobloqueos, incendios de vehículos y cierres carreteros en distintas regiones de la entidad. Las autoridades desplegaron operativos urgentes para contener la situación y reabrir las vías afectadas.
Los primeros incidentes se registraron en Apatzingán, donde se reportó un tiroteo entre militares y presuntos integrantes del crimen organizado. Acto seguido, se multiplicaron los bloqueos y actos vandálicos en municipios aledaños. La violencia rápidamente alcanzó zonas clave de comunicación terrestre.
Según información de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Michoacán, los disturbios obedecieron a una reacción de grupos delincuenciales. Estos grupos pretendieron frenar las operaciones de seguridad que encabezaron los tres órdenes de gobierno.
Medios regionales indicaron que los bloqueos respondieron al enfrentamiento inicial en Apatzingán. Hasta la noche del mismo martes no se precisó el saldo oficial de lesionados, fallecidos o detenidos.
Violencia simultánea
La situación se complicó en Uruapan, donde sujetos armados incendiaron una camioneta. El ataque ocurrió sobre la carretera libre Uruapan–Pátzcuaro, a la altura de la comunidad de San Andrés Corú.
Horas después, la violencia se trasladó a las inmediaciones del cuartel de la Guardia Nacional. Allí también se reportó la quema de unidades, situación que generó una rápida movilización de fuerzas federales.
En los alrededores del cuartel de la Guardia Civil de Michoacán, a apenas cien metros, se repitieron actos similares. Vehículos fueron quemados con el objetivo de generar terror e impedir el paso de las autoridades.
Los municipios afectados ascendieron a ocho. Aunque el número preciso aún variaba, la cifra coincidió con las zonas en las que se desplegaron operativos de seguridad.
Zonas de conflicto
De acuerdo con la SSP, se desplegaron elementos en Zamora, Zacapu, Apatzingán, La Piedad y Morelia. La finalidad fue neutralizar los bloqueos y evitar nuevos ataques.
La dependencia informó que sus efectivos atendieron incendios, levantaron escombros y brindaron apoyo a la ciudadanía afectada. El tránsito se interrumpió por horas, con afectaciones económicas y de movilidad.
En Tierra Caliente, las autoridades reportaron la quema de una tienda de conveniencia. Elementos de Protección Civil y bomberos acudieron a sofocar el fuego y evitar su propagación.
La situación generó alarma en los pobladores, quienes compartieron videos y fotografías en redes sociales. Las imágenes mostraban columnas de humo y barricadas sobre las principales vialidades.
Violencia cruzó hacia Jalisco
Debido a la cercanía geográfica entre Michoacán y Jalisco, las autoridades jaliscienses activaron protocolos de apoyo.
En el kilómetro 400 de la carretera La Barca, ya en territorio de Jalisco, se detectó un vehículo incendiado. Esto confirmó la extensión de la violencia más allá de los límites estatales.
Funcionarios del gobierno jalisciense señalaron que se mantuvieron en comunicación con sus contrapartes michoacanas. Las fuerzas estatales permanecieron alertas ante cualquier solicitud de intervención.
No se descartó la posibilidad de reforzar la presencia militar en regiones fronterizas con Michoacán. La intención fue prevenir que los bloqueos alcanzaran más comunidades.
Gobierno federal supervisó operativos
La Secretaría de la Defensa Nacional supervisó directamente los operativos desplegados en Michoacán. Según fuentes castrenses, las acciones de contención se mantuvieron hasta restablecer la normalidad.
En tanto, el Gobierno federal solicitó mayor coordinación entre los estados vecinos para evitar el efecto «cucaracha». Este fenómeno consiste en la dispersión de grupos criminales hacia entidades colindantes.
Autoridades de seguridad recomendaron a la población extremar precauciones. Además, sugirieron evitar traslados innecesarios en las rutas afectadas por los actos violentos.
Las clases se suspendieron en algunos municipios. Escuelas públicas y privadas optaron por proteger a sus estudiantes y personal docente ante la incertidumbre.
Llamados a la paz
Desde el Congreso de Michoacán, varios legisladores condenaron los hechos. Exigieron al gobierno estatal y federal reforzar las estrategias de seguridad en Tierra Caliente.
Organizaciones civiles y colectivos por la paz manifestaron preocupación. Advirtieron que la violencia no ha cedido y que los bloqueos forman parte de una estrategia de control territorial.
Exigieron justicia, presencia permanente del Ejército y garantías para el libre tránsito. Señalaron que las familias michoacanas no deben quedar atrapadas entre la violencia criminal y la omisión gubernamental.
Por la noche, el gobierno de Michoacán aseguró que los operativos continuarían hasta devolver la calma. Afirmó que no se tolerará la ocupación de espacios públicos por parte de grupos delictivos. –sn–

