El asesinato de dos colaboradores sacudió a Morena. Monreal pidió reforzar seguridad pública.
Por Gabriela Díaz | Reportera
El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, solicitó una reflexión nacional sobre la protección a servidores públicos, tras el asesinato de Ximena Guzmán y José Muñoz, colaboradores cercanos de Clara Brugada. El crimen ocurrió en la capital del país y provocó reacciones dentro y fuera del Congreso.
En entrevista, Monreal pidió no emitir juicios anticipados ni responsabilizar sin pruebas a posibles actores delictivos. Aseguró que los móviles aún se investigaban y que lanzar hipótesis sin evidencia podría obstaculizar las diligencias judiciales.
Aclaró que no modificaría su esquema de seguridad personal por el momento. Reiteró que no contaba con escoltas y que su familia tampoco tenía protección especial asignada. Añadió que tomaría decisiones conforme avanzaran las investigaciones.
El legislador morenista lamentó el homicidio y envió condolencias a las familias de las víctimas. Consideró el crimen como un acto condenable que exigía respuestas institucionales rápidas y efectivas por parte de las autoridades.
Tema central: seguridad pública
La diputada del PAN, Noemí Luna, condenó el doble asesinato y lo calificó como una muestra clara de la violencia que aquejaba al país. “Ya nadie está a salvo”, sentenció. La legisladora exigió revisar protocolos de protección para evitar más atentados.
El tema de la seguridad de funcionarios públicos surgió con fuerza en el Congreso. Legisladores de varios partidos coincidieron en que el crimen reflejaba una amenaza directa contra actores políticos, sin importar afiliación ni cargo.
Monreal afirmó que era indispensable investigar el ataque sin caer en conclusiones prematuras. “Es irresponsable sugerir que el narcotráfico está detrás sin pruebas sólidas”, señaló. Añadió que la justicia no debía construirse desde la especulación.
El coordinador parlamentario subrayó que emitir juicios desde medios, redes o foros sin sustento solo confundía a la opinión pública y restaba seriedad a los procesos judiciales. “Se requiere cautela y respeto al debido proceso”, reiteró.
Monreal apoya a Sheinbaum
Pese al clima de tensión, Monreal defendió la estrategia de seguridad del gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum. Afirmó que las cifras oficiales mostraban reducción en delitos de alto impacto.
Reconoció que hechos como el reciente homicidio generaban miedo social. Sin embargo, insistió en que una estrategia de seguridad no podía evaluarse por un solo evento, sino por sus resultados generales y sostenidos en el tiempo.
En su opinión, la actual administración federal sí lograba contener los niveles de violencia, aunque reconoció que todavía quedaban pendientes importantes. “Esto nos obliga a fortalecer las políticas de prevención y protección”, expresó.
Monreal evitó vincular los homicidios con eventos políticos recientes. Aseguró que no tenía elementos para relacionar los hechos con disputas internas o externas dentro de Morena ni con grupos de interés fuera del partido.
Reacciones desde la oposición
La diputada Noemí Luna advirtió que la violencia no diferenciaba colores ni ideologías. Afirmó que cualquier servidor público estaba expuesto a represalias y ataques, por lo que urgía diseñar un esquema nacional de protección.
Insistió en que los recientes acontecimientos no podían minimizarse. “La seguridad de quienes trabajan por México debe ser prioridad”, expresó. Solicitó al Congreso abrir mesas de trabajo con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
Desde el bloque opositor, legisladores del PRI y PRD también pidieron investigar el crimen con transparencia. Se pronunciaron por la participación de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México con total apertura a la ciudadanía.
Mientras tanto, el partido Morena convocó a una reunión interna para revisar posibles implicaciones políticas y coordinar con las autoridades locales el seguimiento del caso. No se confirmó si Clara Brugada asistiría al encuentro.
Llamado institucional a la justicia
Durante la sesión del pleno, Ricardo Monreal insistió en no caer en el oportunismo político. Exhortó a todos los actores a respetar las líneas de investigación y colaborar en lugar de desviar la atención con discursos confrontativos.
Dijo que la seguridad de los servidores públicos debía analizarse como una política de Estado, no como una herramienta de campaña. Agregó que, sin importar el nivel de gobierno, todos debían construir entornos seguros para el servicio público.
Finalmente, reiteró su respaldo al gobierno federal en materia de seguridad, pero subrayó que sería necesario ajustar estrategias donde hiciera falta. “La vida de quienes nos representan o sirven al pueblo debe protegerse siempre”, declaró.
Hasta el cierre de esta edición, no se habían confirmado detenciones por el homicidio. La Fiscalía capitalina informó que mantenía abiertas todas las líneas de investigación y trabajaba en coordinación con la Secretaría de Seguridad Ciudadana.
Las familias de Ximena Guzmán y José Muñoz solicitaron respeto durante los funerales, además de justicia. La clase política, incluyendo oposición y oficialismo, expresó solidaridad a través de mensajes en redes sociales y posicionamientos públicos. –sn–

