Fotoperiodismo con memoria y dignidad
Por José Víctor Rodríguez | Reportero
Sin miedo a la luz conmemora los 50 años de trayectoria del fotoperiodista Pedro Valtierra. El libro reúne 150 imágenes icónicas y se presentó en el Centro de la Imagen, recinto de la Secretaría de Cultura del gobierno federal. La velada, realizada el 22 de mayo, convocó a colegas y amigos del autor en una noche de memoria visual.
El evento ofreció una retrospectiva de procesos sociales, políticos y personales que marcaron la historia reciente. La obra abarca desde conflictos armados en Centroamérica hasta la vida cotidiana en México. A través de sus fotografías, Valtierra construyó una narrativa comprometida con la dignidad y la verdad.
Una vida entre imágenes
El autor expresó que siempre se asumió como “fotógrafo, periodista, reportero de la calle”. Con esas palabras inició la mesa redonda, acompañado por Adriana Malvido, Mauro Jiménez Lazcano, Ricardo Yáñez, Susana Rodríguez y Víctor Avilés. La conversación se centró en el oficio, la ética y el poder de la imagen.
Cada intervención reforzó la importancia del trabajo documental desde el respeto hacia los personajes retratados. El libro incluye textos de Ricardo Yáñez, Pedro Mellado y Élmer Mendoza, que complementan las fotografías con reflexiones poéticas. Las imágenes recorren medio siglo de historia latinoamericana.
Trayectoria con pensamiento crítico
“Hay que pensar en política para hacer mejores fotografías”, afirmó Valtierra durante su participación. Consideró indispensable una mirada crítica desde la lente, incluso sin militar en ideologías. El fotoperiodismo, dijo, debe involucrarse en los procesos que retrata para narrar con autenticidad.
La obra muestra a trabajadoras sexuales del Centro Histórico, combatientes del Frente Sandinista y refugiados saharauis. A través de estos personajes, el autor busca construir un testimonio digno. Cada imagen es un ejercicio de memoria y resistencia ante la violencia o la invisibilización.
El poder de la fotografía
“Las fotos tienen que seguir su vida”, insistió el autor, convencido de la circulación pública de las imágenes. Reivindicó el lugar del fotoperiodismo en espacios editoriales y museísticos. “Decían que no era arte, pero debe exhibirse, debe hablar”, sostuvo ante los asistentes.
Recordó a Manuel Becerra Acosta, quien le dijo: “Pedro, estas fotos son suyas, pero no estuvo ahí”. Con esa anécdota rememoró la responsabilidad que implica cada disparo de cámara. También reconoció a Benjamín Wong, otro referente en su formación profesional.
Una noche de reconocimiento
El recinto cultural de la Cdmx reunió a decenas de personas en una velada cargada de emoción. La presentación trascendió lo editorial y se convirtió en un acto de celebración colectiva. Se rindió tributo a cinco décadas de periodismo comprometido y mirada sensible.
“Procuro ser respetuoso de todos los personajes a los que retrato”, reiteró Valtierra. La frase resumió su filosofía frente al lente y su legado en el fotoperiodismo mexicano. La audiencia aplaudió conmovida, reconociendo el peso de esa ética profesional. –sn–

