En el camino hacia un verano seguro, la compañía líder en PRL y salud preventiva recomienda ocho medidas para evitar problemas durante los días de descanso.
Por Deyanira Vázquez | Reportera
Las vacaciones están para disfrutarlas. Pero esa desconexión tan necesaria para la mente y el cuerpo puede verse interrumpida por contratiempos evitables si no se toman ciertas precauciones.
Por ello, Quirónprevención, referente en el ámbito de la prevención de riesgos laborales y la promoción de hábitos saludables, recoge ocho recomendaciones prácticas para asegurar que los días de descanso no acaben convirtiéndose en una visita al médico.
El primer paso es planificar. Elegir destino y conocer con antelación sus condiciones climáticas, sanitarias o administrativas —especialmente si se trata de un viaje internacional— puede marcar la diferencia.
Consultar fuentes oficiales como la web del Ministerio de Asuntos Exteriores o acudir al médico para preparar el botiquín son gestos sencillos que evitan muchos quebraderos de cabeza, incluyendo vacunas que deben administrarse semanas antes.
Otro aspecto clave es la alimentación. Cambiar de hábitos es natural en verano, pero los excesos pueden pasarnos factura. La deshidratación, el estreñimiento o la diarrea del viajero son algunas de las consecuencias más comunes.
Mantener una dieta equilibrada, rica en fibra, consumir agua en cantidad suficiente y evitar el abuso de alcohol y refrescos son medidas eficaces que ayudan a mantener el sistema digestivo en orden, incluso fuera de casa.
Evite la exposición prolongada al agua y al calor. Infecciones como la otitis externa, la cistitis o el pie de atleta pueden prevenirse si se siguen ciertas pautas: secar bien el cuerpo tras el baño, evitar la ropa húmeda durante horas o utilizar protección adecuada en zonas de riesgo como playas, piscinas o spas.
Atención especial a los desplazamientos. Tanto en coche como en avión o barco. Evitar el cansancio, hacer pausas, planificar la ruta y viajar con ropa cómoda son consejos básicos para llegar a destino sin incidencias. En vuelos largos, combatir el jet lag ajustando el horario de sueño puede facilitar una adaptación rápida y placentera. –sn–

