“Hoy lo vemos en Palestina, en Camerún, en África y también en nuestro propio país: los derechos humanos no son todavía una realidad palpable para millones de personas”, subrayó Fierro Hernández.
Por Gabriela Díaz | Reportera
El presidente del Grupo Integral de Derechos Humanos (GIDH) Lex Magister, Jesús Rey Fierro Hernández, doctor en derecho y Premio Nacional de Derechos Humanos 2017, afirmó que a más de 75 años de la firma de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, su cumplimiento sigue siendo una deuda pendiente en México y en el mundo.
“Hoy lo vemos en Palestina, en Camerún, en África y también en nuestro propio país: los derechos humanos no son todavía una realidad palpable para millones de personas. La paz se menciona en discursos, pero no se materializa porque no hay bases sólidas de respeto y justicia”, subrayó Fierro Hernández.
El doctor en derecho Jesús Rey recordó que la paz no puede entenderse únicamente como ausencia de guerra, sino como la garantía de condiciones de vida digna. “Cuando una familia no tiene qué comer, no cuenta con techo o carece de acceso a educación y salud, ahí también hay guerra. La guerra social es tan devastadora como la militar, porque priva a las personas de su paz interna y de su futuro”, explicó.
Discursos institucionales superficiales
El defensor del pueblo coincidió con el mensaje del Príncipe de Camerún, Jean Louis Bingna, nominado al Premio Nobel de la Paz, en que la paz no se logra desde los discursos institucionales superficiales, sino a partir de un compromiso real con los derechos humanos, la educación y el respeto al otro.
Por este motivo, el presidente del GIDH hizo un llamado a la ciudadanía mexicana y a la comunidad internacional a reflexionar sobre la construcción de una paz auténtica: “Hacer de la educación la base de la paz: recuperar valores de respeto, responsabilidad y solidaridad desde las aulas y en la vida familiar”.

“Revalorizar el respeto mutuo: reconocer que el derecho ajeno es la base de la convivencia social; Fortalecer la cultura del perdón y el diálogo: “Palabras sencillas como ‘por favor’ o ‘discúlpame’ tienen el poder de detener conflictos antes de que escalen a violencia; máxime si se trata de discursos desde el atril presidencial”, explicó.
En este sentido, el galardonado con el Premio Nacional de Derechos Humanos, Jesús Rey puntualizó que México no está exento de estos desafíos, “vivimos una crisis de valores y de instituciones. Si en nuestro país no consolidamos un sistema real de respeto a los derechos humanos, difícilmente podremos aspirar a la paz social”, advirtió.
Mensaje polarizador
Por si fuera poco, el defensor del pueblo recordó que, “desde Palacio Nacional se distribuye un mensaje social sistemático polarizador en contra de grupos vulnerables, como madres buscadoras, defensores o periodistas; sin contar, que en diversas partes del territorio la violencia no cesa, como en estados como Guerrero, México, Sinaloa y Baja California”.
El abogado Fierro Hernández explicó que la verdadera paz no puede construirse desde arriba ni depender solo de organismos internacionales, “la cultura de la paz empieza en cada persona, en cada familia, en cada comunidad. Si logramos sembrar educación, respeto y derechos humanos, entonces podremos aspirar a un México y a un mundo en paz”, dijo. –sn–


¡Conéctate con Sociedad Noticias! Suscríbete a nuestro canal de YouTube y activa las notificaciones, o bien, síguenos en las redes sociales: Facebook, Twitter e Instagram.
También, te invitamos a que te sumes a nuestro canal de información en tiempo real a través de Telegram.

