De cara a la campaña navideña de este año, el retail afronta una era de innovación donde, pese a la incertidumbre económica y social, los consumidores buscan experiencias que combinan disfrute, bienestar y conexión emocional, según The Valley
Por Deyanira Vázquez | Reportera
El retail está entrando en una nueva era, donde la innovación deja de ser una opción para convertirse en el motor del cambio. Tendencias que antes avanzaban de manera gradual ahora se combinan y aceleran, transformando la relación entre marcas y consumidores.
Sin embargo, esta transformación se enfrenta a un entorno complicado: la inestabilidad geopolítica, la inflación persistente y la fragmentación del consumo crean un contexto incierto que desafía a las empresas y condiciona las decisiones de los clientes, mientras que los debates sobre sostenibilidad, ESG y DEI obligan a las marcas a equilibrar su propósito con las demandas del mercado.
En este escenario, el sentimiento de desgaste y pesimismo generalizado, conocido como doomerism, hace que muchos consumidores busquen refugio en experiencias y productos que les ofrezcan bienestar inmediato y seguridad emocional.
Así, surge un auge de propuestas que priorizan el disfrute y la conexión personal, desde gastronomía indulgente hasta espacios de compra diseñados para reforzar el vínculo emocional con la marca. Un contexto que hace que la campaña navideña de este año sea especialmente relevante, ya que las marcas que logren conectar emocionalmente con los consumidores son aquellas que podrán destacar en un momento clave para consolidar clientes, aprovechando la temporada como un escaparate de innovación y personalización que responda a las nuevas expectativas del público. –sn–
