La compañía líder en el sector de la salud en el trabajo ofrece un camino de medidas y buenas prácticas para afrontar la exposición a bajas temperaturas
Por Deyanira Vázquez | Reportera
Con la llegada de los meses más fríos, la exposición a bajas temperaturas en el trabajo se convierte en un desafío creciente para la salud de los empleados. Quirón Prevención, compañía referente en prevención de riesgos y cuidado de la salud laboral, señala que los profesionales que desempeñan sus funciones en exteriores, en altura, en locales con baja temperatura o en contacto con agua están especialmente expuestos a efectos negativos que pueden ir desde molestias pasajeras hasta problemas graves de salud.
Según la Nota Técnica de estrés por frío del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, la sensación de malestar térmico puede aparecer a partir de los 15ºC, mientras que por debajo de los 5ºC el riesgo se considera inmediato.
Este riesgo no se limita a la sensación de frío: afecta la destreza manual, la capacidad cognitiva y la resistencia física, además de incrementar la vulnerabilidad a lesiones y problemas cardiovasculares o respiratorios. La hipotermia y la congelación son los escenarios más graves si no se adoptan medidas preventivas adecuadas.
Frío, dolor, fatiga y disminución del rendimiento son solo algunas de las consecuencias de la exposición prolongada a ambientes fríos. Por ello, Quirón Prevención insiste en la necesidad de combinar estrategias técnicas y personales para proteger la salud de los trabajadores.
Entre las medidas técnicas se incluyen la instalación de zonas con calefacción donde los empleados puedan descansar y recuperar temperatura, la planificación de tareas al aire libre teniendo en cuenta las previsiones meteorológicas, y la utilización de sistemas de aislamiento o automatización que reduzcan la carga física y manual. –sn–

