Raúl Rocha Cantú ha explicado en distintas ocasiones que liderar organizaciones internacionales requiere algo más que estructuras formales
Por Vera Martín del Campo | Corresponsal
Las organizaciones que operan en varios países enfrentan un reto constante: coordinar equipos diversos sin perder coherencia operativa. En ese escenario, la cultura interna influye directamente en cómo se toman decisiones y cómo se ejecutan los proyectos, más allá de cualquier discurso corporativo.
Desde su experiencia al frente de estructuras con alcance internacional, entre ellas Miss Universo, Raúl Rocha Cantú ha señalado que una cultura centrada en las personas permite reducir fricciones internas, mejorar la coordinación entre regiones y sostener el desempeño en el tiempo.
El enfoque people-first se refleja en decisiones prácticas relacionadas con la asignación de responsabilidades, la comunicación de prioridades y la evaluación del desempeño. Para Raúl Rocha Cantú, una cultura sólida se construye a partir de reglas claras que orientan el trabajo diario. –sn–

