La inteligencia artificial impulsa el crecimiento de las aplicaciones financieras al mejorar la experiencia del usuario y reforzar la seguridad, convirtiéndose en un elemento clave para la prevención del fraude
Por Deyanira Vázquez | Reportera
La inteligencia artificial (IA) está transformando de forma acelerada el ecosistema de las aplicaciones financieras, tanto en términos de experiencia de usuario como de seguridad.
Estimaciones recientes indican que el mercado global de aplicaciones financieras alcanzó un valor aproximado de 2.99 mil millones de dólares en 2024 y se proyecta que llegará a más de 3.45 mil millones de dólares en 2026, impulsado por la digitalización de servicios financieros y la adopción de tecnologías basadas en IA.
De acuerdo con KPMG, los motores antifraude impulsados por inteligencia artificial pueden reducir hasta en un 40 % las transacciones fraudulentas, complementando los mecanismos tradicionales de seguridad y generando beneficios tanto para bancos como para usuarios y comercios. –sn–

