La alta cocina entra en una nueva era en la que la personalización, la creatividad y el producto a medida se convierten en protagonistas absolutos
Por Vera Martín del Campo | Corresponsal
La gastronomía entra en 2026 con una clara tendencia: la búsqueda de ingredientes únicos, versátiles y capaces de transformar platos en experiencias inolvidables.
Los chefs ya no quieren productos estándar; quieren sabores diseñados especialmente para ellos, elaborados con materias primas 100% naturales, sin colorantes artificiales y bajos en grasa, para que realcen la identidad de su cocina, su carta y sus maridajes sin perder pureza ni elegancia.
Dentro de esta revolución culinaria, el helado artesanal se ha convertido en un componente estratégico para restaurantes de vanguardia. No solo como postre, sino como acompañamiento salado capaz de aportar frescura, contraste y sofisticación a platos principales. –sn–

