Mediante el programa Código Vida, la Secretaría de Salud coordinó el traslado de órganos a hospitales del estado de México y de la ciudad de México.
Por Mireya Estrada | Corresponsal
La familia de un joven mexiquense de 17 años, quien lamentablemente falleció a causa de un traumatismo craneoencefálico, decidió transformar su dolor en esperanza al autorizar la donación de órganos, acción que permitirá que al menos cuatro personas tengan una nueva oportunidad de vida.
Este fin de semana se realizó una ceremonia de despedida en el Hospital Regional de Alta Especialidad de Zumpango, donde el adolescente recibía atención médica. En el marco del Día del Amor y la Amistad, personal de salud reconoció la solidaridad y el humanismo de la familia, y entre aplausos se rindió homenaje al joven donante.
“Es un gesto de nobleza y generosidad de una familia que dijo sí a la donación y que hoy brinda una segunda oportunidad a quienes más lo necesitan. Tienen todo nuestro agradecimiento y acompañamiento en este momento de dolor, pero también en la valentía y el regalo de vida que entregan”, expresó Macarena Montoya Olvera, secretaria de Salud mexiquense.
La procuración de órganos se llevó a cabo a través del programa Código Vida, que se activa cuando un paciente presenta una lesión craneoencefálica o un evento vascular cerebral y, tras la valoración médica correspondiente, se determina muerte cerebral. –sn–

