Sin dos días de descanso a la semana, la reforma es tramposa: Piñon Rivera

El verdadero espíritu de una jornada de 40 horas implica tiempo efectivo para la salud, la convivencia familiar, la formación personal y la recuperación física y emocional.

Por Martín García | Reportero

Con la redacción de la reforma laboral aprobada por Morena y sus aliados, se permite ampliar jornadas mediante horas extra y deja fuera, otra vez, a las y los trabajadores al servicio del Estado.

Luego de que la mayoría oficialista aprobara la reforma en materia de reducción de la jornada laboral, la diputada federal veracruzana del PRI, Lorena Piñón Rivera, afirmó que el dictamen votado “se presenta como una conquista, pero en realidad es una simulación que no garantiza el derecho al descanso e incentiva mecanismos de sobreexplotación”.

Explicó que el problema de fondo no es la disminución nominal de horas, sino la ausencia en el texto constitucional de la obligación expresa de otorgar dos días de descanso semanal por cada cinco de trabajo. “Sin esa precisión, las 40 horas pueden distribuirse en esquemas laborales que sigan absorbiendo el tiempo de vida de las personas trabajadoras. Si a eso se suma la ampliación de los márgenes para las horas extras, lo que tendremos en la práctica serán jornadas más largas, más desgastantes y legalmente avaladas”, sostuvo.

Señaló que la postura del PRI fue clara desde el inicio del proceso legislativo: acompañar toda medida que represente un avance real para la clase trabajadora, pero rechazar cualquier redacción ambigua que termine beneficiando únicamente a los empleadores. –sn–