El exceso de datos en publicidad digital exige métricas que indiquen si la comunicación modifica realmente la percepción del consumidor
Por Deyanira Vázquez | Reportera
La medición publicitaria vive un momento de abundancia de datos que, aunque aporta más información sobre el consumidor que nunca, también puede suponer un obstáculo para la toma de decisiones.
En este contexto, impresiones y clics ayudan a monitorizar actividad, pero no explican por sí solos si la campaña ha reforzado conocimiento de marca o ha mejorado la predisposición a comprar.
A eso se suman conversiones y viewability, que aportan señales útiles, aunque pueden no ser suficientes si no se entiende el efecto incremental y si no se separa el impacto de la campaña del ruido de contexto. Por eso, las marcas necesitan indicadores que conecten exposición y cambio real en percepción. –sn–

