Con la llegada del buen tiempo y el aumento del deporte al aire libre, la alimentación se convierte en el gran aliado para rendir mejor.
Por Deyanira Vázquez | Reportera
En primavera, los días se alargan, suben las temperaturas y el cuerpo pide más movimiento. Running, ciclismo, senderismo o entrenamientos al aire libre vuelven a formar parte del día a día, y la alimentación se convierte en un factor clave para mejorar el bienestar y acompañar el rendimiento.
Al aumentar la actividad física y el calor, nutrientes como la vitamina C adquieren un papel relevante. Presente de forma natural en frutas y verduras como el kiwi, el pimiento o el brócoli, contribuye a reducir el cansancio y la fatiga, favorecer la absorción del hierro y proteger las células frente al estrés oxidativo, algo especialmente importante cuando el organismo está más activo.
Incorporar la vitamina C en la dieta no requiere grandes cambios. De hecho, pequeños gestos como este pueden tener un impacto real en el día a día. –sn–

