"O investiga a fondo los nexos de los suyos con el crimen o tendrá que asumir el costo de que sea acusada de encabezar un narcogobierno”.
Por Gabriela Díaz | Reportera
Xóchitl Gálvez Ruiz pidió no dejarnos engañar por la presidente Claudia Sheinbaum que quiere infundir miedo al asegurar que hay riesgo de intervencionismo en nuestro país por parte de los Estados Unidos.
“Asegura que vendrán por unos y luego por otros, al referirse a la solicitud de extradición de Rocha Moya y colaboradores, ¿pero saben qué? No vendrán por los mexicanos de bien. No vendrán por el agricultor que trabaja todos los días por sacar su cosecha. No vendrán por la dueña de la papelería que se gana la vida en su negocio. No vendrán por los millones de trabajadores que se esfuerzan por el bienestar de sus familias ni tampoco vendrán por los políticos honestos que sí hacen su trabajo”, aseguró.
Señaló que no debemos dejarnos confundir, pues los que deben tener miedo son los narcopolíticos que este gobierno se empeña en proteger.
“La jefe del Ejecutivo tendrá que idearse más pretextos para encubrir a Rocha Moya, sobre todo porque la juez del Distrito Sur de Nueva York señaló que hay evidencia abundante, luego de la comparecencia del general Gerardo Mérida, exsecretario de seguridad de Sinaloa. Las alarmas están prendidas en Palacio Nacional”, añadió.
Gálvez Ruiz consideró que el gobierno de Claudia Sheinbaum debe entender que no es con señalamientos y persecuciones a la oposición que su administración zanjará las graves acusaciones de morenistas con vínculos con el crimen organizado, “la presidente Claudia Sheinbaum está ante la disyuntiva: o investiga a fondo los nexos de los suyos con el crimen o tendrá que asumir el costo de que sea acusada de encabezar un narcogobierno”.
Por otra parte, lamentó el calladón que le dio la presidente Sheinbaum al embajador de Estados Unidos en México, cuando éste sólo pidió dejar la política fuera de la lucha contra el narcotráfico, una declaración hecha dentro de la agenda bilateral entre ambos países: “Vaya talante autoritario que mostró la primera mandataria. Qué falta de diplomacia”. –sn–

