El proyecto es liderado por la especialista en impacto social María José Hagerman y la pedagoga Dora Ruiz Galindo.
Por Deyanira Vázquez | Reportera
El reloj marca el final de la jornada laboral y la dinámica en los hogares mexicanos se repite de forma sistemática: adultos agotados que revisan pendientes en el teléfono móvil mientras los niños consumen contenido de manera pasiva frente a una pantalla.
En medio de esta brecha de desconexión cotidiana opera Sasu, una plataforma digital de educación y crianza diseñada para transformar minutos residuales en interacciones de valor para menores de entre 2 y 8 años, un segmento que en México supera los 15 millones de personas según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Bajo el lema “Pequeños momentos. Grandes recuerdos”, Sasu propone una nueva forma de acompañar la crianza. No desde la teoría, los manuales o la culpa, sino desde acciones concretas que pueden integrarse fácilmente a la rutina diaria de cualquier familia.
El desarrollo tecnológico, de origen cien por ciento mexicano, articula su metodología en tres ejes técnicos que se integran a las rutinas familiares existentes sin alterar las agendas de los adultos:
- Monitoreo emocional diario: Un sistema de registro interactivo para explorar el estado anímico de los usuarios, el cual alimenta un archivo digital de experiencias compartidas.
- Retos creativos de corta duración: Dinámicas de uno a cuatro minutos enfocadas en el estímulo cognitivo y la imaginación, ejecutadas con elementos disponibles en el hogar.
- Narrativa con enfoque formativo: Cuentos diseñados para transmitir valores, incentivar la inteligencia emocional y el diálogo intrafamiliar.
La dirección del proyecto está a cargo de María José Hagerman, emprendedora con trayectoria en innovación, sostenibilidad e impacto social. La estructura pedagógica cuenta con el respaldo de Dora Ruiz Galindo, especialista con 40 años de experiencia en el sector educativo, la formación docente y el trabajo en comunidades indígenas. –sn–
