La creciente complejidad de la normativa tributaria española empuja a los propietarios no residentes hacia plataformas digitales especializadas.
Por Vera Martín del Campo | Corresponsal
España se ha convertido en uno de los mercados inmobiliarios más atractivos del mundo para el comprador extranjero. Sus playas, su clima, su calidad de vida y su infraestructura turística atraen cada año a miles de compradores procedentes principalmente del Reino Unido, Alemania, los Países Bajos, Francia y los países nórdicos.
Sin embargo, detrás de esa decisión de compra (muchas veces tomada en un contexto vacacional, con ilusión y sin demasiado asesoramiento o conocimiento fiscal) se esconde un laberinto de obligaciones tributarias cambiantes que pocos anticipan y que, desde fuera de España, resultan difíciles de cumplir.
El problema no es únicamente pagar impuestos. El problema es entender qué hay que presentar, cuándo y cómo hacerlo desde otro país, con un sistema administrativo que no siempre está pensado para quien no vive aquí.
El Modelo 210: la obligación fiscal que todo propietario no residente debe conocer
El punto de partida para cualquier propietario extranjero en España es el Modelo 210, el formulario oficial usado para declarar el Impuesto sobre la Renta de No Residentes (IRNR) que toda persona física no residente en territorio español está obligada a presentar si posee un inmueble en el país. –sn–

