Mario Marín permanece en el Altiplano mientras un tribunal ordenó revisar la revocación de su prisión domiciliaria. Así comenzó el caso Lydia Cacho y esta es la relación del exgobernador con el proceso.
Por Deyanira Vázquez | Reportera
El caso de Mario Marín Torres y la periodista Lydia Cacho Ribeiro volvió este 28 de julio de 2026 al centro de la agenda nacional, después de que un Tribunal Colegiado de Apelación evalúa conceder un amparo al exgobernador de Puebla para que se emita una nueva resolución sobre la revocación de la prisión domiciliaria que había obtenido en 2024. El fallo no significa su liberación: el Gabinete de Seguridad informó que Marín permanece en el penal federal del Altiplano.
La resolución judicial obliga al tribunal de apelación con sede en Cancún a revisar nuevamente si Marín puede continuar su proceso bajo prisión domiciliaria. Mientras esa determinación no cause ejecutoria, el exmandatario permanece interno y sujeto al proceso penal por el presunto delito de tortura contra Cacho.
Pero detrás de la noticia judicial hay una historia que comenzó hace más de dos décadas: una investigación periodística, una detención ocurrida en 2005, una llamada telefónica entre el entonces gobernador poblano y un empresario, una investigación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), una orden de aprehensión emitida en 2019 y la captura de Marín en 2021.
El expediente se convirtió en uno de los casos más conocidos de México sobre libertad de expresión, abuso de poder y violencia contra periodistas.
¿Quién es Mario Marín?
Mario Marín Torres fue gobernador de Puebla de 2005 a 2011 y militó durante décadas en el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Su carrera política se desarrolló principalmente en Puebla y lo llevó a ocupar cargos dentro de la administración estatal antes de alcanzar la gubernatura.
Marín llegó al poder en 2005. Su administración quedó marcada desde ese mismo año por el caso Lydia Cacho, que posteriormente eclipsó buena parte de su trayectoria pública.
El nombre del exgobernador quedó asociado a la expresión “góber precioso”, surgida después de la difusión de una conversación telefónica con el empresario Kamel Nacif Borge. La grabación se convirtió en una pieza central del escándalo político que rodeó al entonces mandatario.
La controversia, sin embargo, no terminó en un conflicto político. Con el paso de los años, el expediente evolucionó hacia una investigación penal por la presunta tortura de la periodista.
¿Quién es Lydia Cacho?
Lydia Cacho es periodista, escritora y defensora de derechos humanos. Su trabajo de investigación se ha concentrado en temas relacionados con violencia contra mujeres y menores, explotación sexual y redes de poder.

En 2005 publicó Los demonios del Edén, investigación periodística en la que abordó una presunta red de explotación sexual infantil y mencionó, entre otros personajes, a los empresarios Kamel Nacif Borge y Jean Succar Kuri.
La publicación desencadenó una cadena de acontecimientos que terminó involucrando a autoridades de Quintana Roo y Puebla.
El episodio que transformó el caso en un asunto nacional ocurrió cuando Cacho fue detenida en Cancún y trasladada por carretera a Puebla.
¿Por qué detuvieron a Lydia Cacho?
Cacho fue detenida en diciembre de 2005 por acusaciones relacionadas con difamación y calumnia derivadas de lo publicado en su libro. Después de su detención en Cancún, fue trasladada a Puebla.
El traslado adquirió una dimensión mucho mayor cuando la periodista denunció haber sido víctima de amenazas, agresiones y tortura.
A partir de entonces, el caso dejó de limitarse a la disputa judicial derivada de un libro y comenzó a ser investigado como un posible abuso de poder y una violación de derechos fundamentales.
La participación de autoridades poblanas fue particularmente relevante porque Puebla era entonces gobernado por Mario Marín.
¿Qué relación tiene Mario Marín con Lydia Cacho?
La relación de Mario Marín con el caso se encuentra en el centro de la acusación penal que enfrenta actualmente.
La investigación federal sostuvo que Kamel Nacif habría solicitado la intervención de Marín contra Cacho después de que la periodista publicara información que afectaba al empresario. La acusación retomada por autoridades federales señaló a Marín como presunto autor intelectual y cabeza de una estructura de poder que habría sido utilizada para favorecer a Nacif.
Esa es la razón por la que el caso no se limita a la detención de una periodista.
La investigación buscó determinar si desde el poder político se utilizaron instituciones públicas para actuar contra Cacho a raíz de su trabajo periodístico.
La acusación, sin embargo, debe diferenciarse de una sentencia: Mario Marín continúa sujeto a un proceso penal y su responsabilidad definitiva debe ser determinada por la autoridad judicial.
La llamada que convirtió el caso en escándalo nacional
Uno de los elementos más conocidos del caso fue la conversación telefónica entre Marín y Kamel Nacif.
Después de que se difundiera la grabación, la relación entre el empresario y el entonces gobernador se convirtió en un asunto de interés nacional.
El contenido de la conversación fue interpretado como evidencia de la cercanía entre ambos y alimentó las denuncias de Cacho sobre la existencia de una operación para castigarla por sus investigaciones.
El episodio también dio origen al sobrenombre de “góber precioso”, que desde entonces acompañó la imagen pública de Marín.
La Suprema Corte intervino
La dimensión del caso llevó al Congreso de la Unión a solicitar la intervención de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
En abril de 2006, el máximo tribunal determinó ejercer su facultad de investigación respecto de las presuntas violaciones a las garantías individuales de Lydia Cacho derivadas de su detención a finales de 2005.
La Corte posteriormente creó una segunda comisión investigadora para determinar si Mario Marín había tenido injerencia en las presuntas violaciones a los derechos de la periodista mediante la actuación de autoridades de la Procuraduría de Justicia de Puebla, autoridades carcelarias y el juez que conoció el caso.
En enero de 2007, la SCJN explicó que la investigación debía centrarse en determinar si existió un posible concierto entre autoridades de Puebla para violar los derechos fundamentales de Cacho.
La intervención de la Corte fue un momento decisivo porque elevó el caso de una controversia política y judicial local a una discusión nacional sobre derechos fundamentales.
¿La Suprema Corte declaró culpable a Mario Marín?
No. Este punto es fundamental para entender correctamente la historia.
La investigación realizada por la SCJN no equivalía a una sentencia penal. En septiembre de 2006, el Pleno de la Corte desechó por mayoría un proyecto relacionado con las presuntas violaciones a las garantías individuales de Cacho porque consideró insuficiente la investigación realizada hasta entonces y ordenó elaborar un nuevo proyecto.
Posteriormente, la Corte continuó examinando el expediente y en 2007 analizó el informe de una segunda comisión investigadora.
Por eso, la intervención de la SCJN y el proceso penal posterior contra Marín son etapas diferentes.
La responsabilidad penal que actualmente se encuentra en discusión corresponde al proceso judicial iniciado años después.
La orden de aprehensión llegó en 2019
Después de años de investigaciones, el caso dio un giro en abril de 2019. Un tribunal federal de Quintana Roo ordenó la aprehensión de Mario Marín y Kamel Nacif por el delito de tortura contra Lydia Cacho. También se giraron órdenes contra otros funcionarios vinculados con la detención de la periodista.
Marín no fue detenido inmediatamente.
Durante casi dos años permaneció prófugo hasta que finalmente fue localizado en Acapulco, Guerrero.

¿Cuándo detuvieron a Mario Marín?
La Fiscalía General de la República (FGR) detuvo a Mario Marín el 3 de febrero de 2021 en Acapulco, Guerrero.
La captura se realizó mediante una orden de aprehensión relacionada con el delito de tortura en agravio de Lydia Cacho. Ese mismo día fue trasladado al penal federal del Altiplano, en el estado de México.
La detención ocurrió más de 15 años después de la detención de Cacho.
Con ello, una investigación que durante años había tenido principalmente consecuencias políticas pasó al terreno de la justicia penal.
¿Por qué está preso Mario Marín?
Marín enfrenta un proceso por el presunto delito de tortura contra Lydia Cacho.
La acusación federal sostiene que el entonces gobernador de Puebla habría intervenido para que la periodista fuera detenida y trasladada a Puebla después de las publicaciones que involucraban a Kamel Nacif.
En 2021, autoridades federales retomaron la acusación según la cual Nacif habría instigado al entonces gobernador para actuar contra Cacho y que Marín habría utilizado una estructura de poder para favorecer al empresario.
El expediente, por tanto, no acusa simplemente a Marín de haber sido gobernador cuando ocurrió la detención.
La cuestión central es determinar qué papel tuvo presuntamente en la operación que terminó con la detención, traslado y tortura de la periodista.
¿Cuánto tiempo ha estado preso?
Marín fue detenido en febrero de 2021 y trasladado al Altiplano. En agosto de 2024 obtuvo prisión domiciliaria por resolución judicial, pero posteriormente un tribunal federal revocó esa medida y regresó al penal.
En abril de 2025 volvió al Altiplano, donde permanecía hasta la resolución conocida este 28 de julio de 2026.
La nueva decisión judicial no significa que haya quedado libre.
El tribunal que concedió el amparo determinó que debe emitirse una nueva resolución sobre la revocación de la prisión domiciliaria y señaló que la prisión preventiva había superado el plazo constitucional de dos años sin sentencia, sin que se hubiera presentado una justificación reforzada para mantenerla.
¿Mario Marín ya salió del Altiplano?
No. Esta es la precisión más importante de la actualización del 28 de julio.
Un Tribunal Colegiado concedió un amparo para que se revise nuevamente la decisión que había revocado su prisión domiciliaria, pero el fallo no ordenó su liberación inmediata. El Gabinete de Seguridad informó que Marín permanece interno en el Altiplano y que su situación jurídica no ha cambiado.
El tribunal deberá emitir una nueva resolución y determinar si el exgobernador puede o no continuar el proceso bajo prisión domiciliaria.
Por eso, titulares como “Mario Marín queda libre” serían incorrectos.
¿Qué tiene que ver Kamel Nacif?
Kamel Nacif Borge es una de las figuras fundamentales para entender el caso.
El empresario fue señalado por Lydia Cacho en Los demonios del Edén. De acuerdo con la acusación federal retomada por autoridades, Nacif habría pedido a Mario Marín actuar contra la periodista.
La relación entre ambos adquirió especial relevancia por la conversación telefónica que se hizo pública en 2006.
La investigación penal buscó determinar si aquella relación política y empresarial se tradujo en una intervención concreta de las instituciones públicas para castigar a Cacho.
De ahí que el expediente haya terminado involucrando no solo a Marín, sino también a otros funcionarios que participaron en la detención y traslado de la periodista.
¿Por qué el caso Lydia Cacho es tan importante?
El caso se convirtió en un referente de la discusión sobre libertad de expresión en México porque involucra una pregunta que rebasa a sus protagonistas:
¿Puede el poder político utilizar las instituciones del Estado para castigar a una periodista por investigar y publicar información incómoda?
La intervención de la Suprema Corte en 2006 y 2007 muestra la dimensión que alcanzó la controversia. El máximo tribunal investigó específicamente si autoridades poblanas habían participado en violaciones a los derechos fundamentales de Cacho.
Años después, la investigación penal derivó en órdenes de aprehensión y finalmente en la captura de Marín.
El caso representa, por ello, una intersección entre periodismo de investigación, libertad de expresión, violencia contra periodistas, poder político y responsabilidad penal.
Una historia que comenzó en 2005 y todavía no termina
La línea del tiempo permite entender la dimensión del expediente:
2005: Lydia Cacho publica Los demonios del Edén, es detenida en Cancún y trasladada a Puebla.
2006: la SCJN acepta investigar las presuntas violaciones a sus derechos fundamentales.
2007: la Corte crea una segunda comisión para investigar la posible participación de Mario Marín y autoridades poblanas.
2019: un tribunal federal de Quintana Roo ordena la aprehensión de Marín y Kamel Nacif por el delito de tortura.
2021: Marín es detenido en Acapulco y trasladado al Altiplano.
2024: obtiene prisión domiciliaria, pero posteriormente la medida es revocada.
2025: regresa al Altiplano.
28 de julio de 2026: un Tribunal Colegiado concede un amparo para que se revise la revocación de la prisión domiciliaria, pero Marín permanece en el Altiplano mientras se emite una nueva resolución.
¿Qué sigue en el caso Mario Marín-Lydia Cacho?
El siguiente paso corresponde al tribunal de apelación con sede en Cancún, que deberá emitir una nueva resolución sobre la medida cautelar.
El punto jurídico central será determinar si existen razones suficientes para que Marín continúe privado de la libertad en el Altiplano o si puede enfrentar el resto del proceso bajo una medida menos restrictiva, como la prisión domiciliaria.
Mientras eso ocurre, el proceso penal por el presunto delito de tortura continúa.
Y esa es la diferencia entre la noticia de este 28 de julio y una eventual sentencia: el amparo modifica el escenario de la medida cautelar, pero no resuelve la responsabilidad penal de Mario Marín.
Después de más de 20 años, el caso Lydia Cacho permanece abierto.
La historia comenzó con una investigación periodística sobre una presunta red de explotación sexual infantil, siguió con la detención y traslado de la periodista, involucró al entonces gobernador de Puebla y llegó hasta la Suprema Corte. Más tarde se convirtió en un proceso penal que llevó a Marín a prisión y que ahora vuelve a ser objeto de revisión judicial. La decisión definitiva sobre su responsabilidad todavía está pendiente. –sn–


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