El CNB alerta por blindajes automotrices deficientes en México y recomienda verificar materiales, procesos, documentación y autorización de las empresas.
Por Deyanira Vázquez | Reportera
El blindaje automotriz enfrenta en México un problema que puede comprometer la seguridad de los ocupantes: instalaciones deficientes, materiales sin respaldo técnico y empresas que operan fuera de la normatividad.
México mantiene una de las industrias de blindaje vehicular más importantes del mundo, con alrededor de 4 mil unidades sometidas a este proceso cada año. El crecimiento del mercado también ha favorecido la presencia de proveedores informales, según organizaciones del sector.
El riesgo para los usuarios radica en que un vehículo puede conservar la apariencia de una unidad correctamente protegida, pero presentar vulnerabilidades en puertas, cristales, uniones, estructura o materiales que sólo quedarían expuestas durante una situación crítica.
Un mercado con empresas irregulares
El Consejo Nacional de la Industria de la Balística (CNB) ha advertido sobre la existencia de empresas que ofrecen servicios de blindaje sin cumplir las condiciones técnicas y regulatorias necesarias. En junio de 2025, su presidente, Gadi Mokotov, señaló que alrededor de la mitad de las compañías del sector operarían fuera de la normatividad.
El problema también involucra el acceso a materiales destinados al blindaje. El CNB ha planteado la necesidad de fortalecer el control sobre la comercialización de acero, fibras y cristales utilizados en estos sistemas para evitar aplicaciones deficientes y la fabricación artesanal de vehículos reforzados.
La organización sostiene que la protección balística no depende de un solo componente, sino de la integración correcta de materiales, ingeniería, instalación y mantenimiento.
Una falla puede crear vulnerabilidades
Entre las deficiencias que pueden comprometer una unidad blindada se encuentran soldaduras incorrectas, uniones deficientes entre placas, ausencia de traslapes, modificaciones estructurales sin criterios técnicos y problemas en la instalación de cristales balísticos.
También existen riesgos asociados con la distribución del peso adicional. Una transformación incorrecta puede afectar sistemas como suspensión, frenos, dirección, puertas, bisagras y mecanismos de cierre, con consecuencias sobre el comportamiento del vehículo.
Tufic Yusef Jacobo, delegado de la Comisión de Blindaje Automotriz del CNB, ha señalado que el blindaje requiere un proceso especializado y que los materiales utilizados deben contar con certificaciones y cumplir las normas aplicables.
La correcta instalación resulta tan importante como la calidad del material. El propio CNB ha advertido que incluso un componente adecuado puede perder efectividad cuando los procesos de aplicación o montaje son deficientes.
Materiales sin respaldo técnico
Otro riesgo corresponde al empleo de acero, cristales, fibras compuestas o adhesivos cuyo desempeño balístico no esté debidamente acreditado mediante documentación técnica y pruebas correspondientes.
Para el usuario, identificar una deficiencia puede resultar difícil. La apariencia exterior de un automóvil no permite determinar por sí misma la calidad de la protección instalada.
Por ello, el CNB recomienda solicitar información sobre el origen de los materiales, verificar la documentación técnica y confirmar que la empresa encargada del trabajo se encuentre legalmente establecida y registrada ante la autoridad correspondiente.
La regulación también contempla obligaciones relacionadas con los vehículos blindados. La Secretaría de Gobernación establece que quienes blinden vehículos destinados a circular en territorio nacional deben presentar los avisos correspondientes ante el Registro Público Vehicular (Repuve).
Qué debe revisar el usuario
Antes de contratar un servicio de blindaje automotriz, el propietario debe comprobar la situación legal de la empresa, conocer qué materiales serán utilizados y solicitar la documentación que respalde sus características y desempeño.
También debe preguntar qué nivel de protección tendrá el vehículo, qué modificaciones estructurales serán necesarias y qué adecuaciones recibirán sistemas como suspensión y frenos.
El CNB sostiene que la protección debe evaluarse como un sistema integral y no sólo por el espesor de una placa o la resistencia de un cristal. El objetivo es mantener la continuidad de la protección y conservar condiciones adecuadas de operación del vehículo.
La recomendación adquiere relevancia en un mercado que mantiene una demanda sostenida. Datos difundidos en 2025 ubicaron a México con más de 130 empresas registradas en el sector, mientras que otras fuentes del sector estimaron alrededor de 4 mil unidades blindadas durante ese año.
Blindaje no significa protección absoluta
Un vehículo blindado representa una inversión importante, pero su apariencia no garantiza su capacidad de protección. Una instalación deficiente puede generar una falsa sensación de seguridad y comprometer precisamente la función para la que fue contratado el servicio.
La calidad de los materiales, la ingeniería, los procedimientos de instalación, la documentación y el mantenimiento deben formar parte de una misma cadena de seguridad.
Para los usuarios, la recomendación central es verificar antes de contratar: empresa legalmente establecida, materiales con respaldo técnico, documentación de los componentes, procesos especializados y cumplimiento de las obligaciones aplicables al vehículo. –sn–


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