Al menos 47 personas murieron y más de 52 fueron secuestradas en un ataque de pandillas en Kenscoff, Haití. La ONU exige investigaciones, protección de civiles y acelerar el despliegue de la Fuerza de Supresión de Pandillas.
Por José Víctor Rodríguez | Reportero
Al menos 47 personas murieron y más de 52 fueron secuestradas durante un ataque armado perpetrado el 23 de agosto en Kenscoff, comuna ubicada en las afueras de Puerto Príncipe, Haití, informó la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OHCHR). Entre las víctimas mortales hay tres niños y dos niñas, mientras que otras 22 personas resultaron heridas.
La violencia alcanzó a residentes y población desplazada que buscaba refugio. De acuerdo con la información verificada por Naciones Unidas, unos 150 pandilleros fuertemente armados irrumpieron en varias localidades cercanas al centro de Kenscoff y dispararon contra habitantes que intentaban escapar; al menos 13 personas murieron en las calles.
Posteriormente, los atacantes persiguieron a más de 50 personas que se habían refugiado en una iglesia protestante. Tras obligarlas a salir, 22 fueron ejecutadas en el patio del templo y otras 12 murieron detrás de la iglesia. La pandilla también secuestró a más de 52 personas durante su retirada, entre ellas un niño y cuatro niñas.
Amenazan con matar a los rehenes
El secuestro elevó la presión sobre las autoridades haitianas. En un mensaje de audio difundido en redes sociales el 24 de agosto, integrantes de la pandilla amenazaron con ejecutar a los cautivos si continuaban las operaciones de seguridad en su contra.
La ONU pidió a las autoridades nacionales reforzar de manera urgente la protección de la población en las zonas sometidas a la violencia de las bandas armadas y garantizar investigaciones independientes e imparciales sobre las denuncias de violaciones y abusos contra los derechos humanos.
El ataque ocurre en una zona que ya había sido escenario de una fuerte ofensiva de grupos criminales. Naciones Unidas documentó en 2025 al menos 262 personas asesinadas y 66 heridas durante dos meses de ataques en Kenscoff, además de la destrucción o incendio de unas 200 viviendas y el desplazamiento de más de 3 mil habitantes.
Violencia deja más de mil 400 muertos en tres meses
La masacre se inscribe en una crisis de seguridad que continúa extendiéndose por Haití. Entre el 1 de abril y el 30 de junio de 2026, el Servicio de Derechos Humanos de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH) documentó 1,408 personas muertas y 656 heridas en hechos relacionados con la violencia de las pandillas.
Durante el mismo periodo, 326 personas fueron víctimas de violencia sexual. La ONU advirtió que la cifra probablemente es mayor debido al temor a represalias, el estigma social, las dificultades para acceder a servicios de atención y la falta de confianza en la policía.
La violencia también se ha extendido a otras zonas. BINUH informó que entre el 6 de marzo y el 31 de julio de 2026 al menos 613 personas fueron asesinadas y 375 resultaron heridas en la zona de Plaine du Cul-de-Sac y varios barrios de Cité Soleil; más de un tercio de las víctimas no tenía relación con grupos criminales.
ONU alerta por tráfico de armas hacia Haití
El acceso de las pandillas a armas y municiones continúa siendo uno de los factores que alimentan la violencia. El 24 de agosto, otra banda que opera en Puerto Príncipe mostró en redes sociales lo que aparentaba ser un nuevo cargamento de armas procedente del extranjero, pese al embargo de armas impuesto por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
El embargo fue establecido en 2022 y posteriormente ampliado. La resolución 2794, adoptada en octubre de 2025, renovó las medidas y amplió el alcance del embargo para incluir armas pequeñas, armas ligeras y sus municiones.
Naciones Unidas ha señalado que el tráfico de armamento continúa pese a las restricciones. Un análisis publicado por la ONU estimó que entre 270 mil y 500 mil armas ilegales circulaban en Haití, mientras grupos criminales mantienen acceso a armas de fuego cada vez más sofisticadas.
Exigen justicia y despliegue de fuerza contra pandillas
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió que las autoridades haitianas garanticen el funcionamiento pleno de las unidades judiciales especializadas encargadas de investigar crímenes masivos, violencia sexual y otros delitos graves.
Türk también llamó a acelerar el despliegue de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés) y reclamó que sus operaciones se desarrollen bajo las normas internacionales de derechos humanos.
La GSF ya había comenzado operaciones y acelerado su despliegue durante 2026. La Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas en Haití (UNSOH) fue establecida para proporcionar respaldo logístico y operativo a la fuerza, incluidos servicios médicos, transporte, aviación, comunicaciones y seguridad.
Para la ONU, la respuesta de seguridad debe acompañarse de mecanismos efectivos de rendición de cuentas. La investigación de la masacre de Kenscoff y el combate a la impunidad serán determinantes para proteger a la población civil y evitar que nuevos ataques de las pandillas profundicen la crisis humanitaria y de seguridad que enfrenta Haití. –sn–


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