El exjugador de la NFL LeShon Johnson fue sentenciado a 60 meses de prisión por seis delitos relacionados con una red de peleas de perros; autoridades incautaron 190 animales en Oklahoma.
Por Vera Martín del Campo | Corresponsal
LeShon Johnson, exjugador de la NFL, fue sentenciado este jueves a 60 meses de prisión, tres años de libertad condicional supervisada y una multa de 30 mil dólares por seis delitos federales relacionados con la posesión y comercialización de perros destinados a peleas.
El fallo pone fin a un proceso en el que un jurado federal encontró culpable a Johnson de operar una red dedicada a la crianza, venta y tráfico de perros para peleas. En octubre de 2024, las autoridades incautaron 190 perros de su propiedad en Oklahoma, cifra considerada la mayor registrada en un solo operativo federal contra las peleas de perros.
Operaba la red desde Oklahoma
De acuerdo con las pruebas presentadas durante el juicio, Johnson operaba en Broken Arrow y Haskell, Oklahoma, mediante un negocio denominado Mal Kant Kennels. Anteriormente había dirigido Krazyside Kennels, operación por la que se declaró culpable de delitos relacionados con peleas de perros en 2004.
La investigación federal estableció que Johnson mantenía una actividad de crianza selectiva y comercialización de perros utilizados para peleas. La División de Energía y Recursos Naturales (ENRD) del Departamento de Justicia de Estados Unidos señaló que el acusado vendía ejemplares, camadas y derechos de reproducción asociados con líneas de perros que habían obtenido resultados en peleas.
Cientos de perros fueron criados para peleas
Durante el juicio se presentaron pruebas de que Johnson promocionaba algunos de sus perros como “campeones” y “grandes campeones”, términos utilizados en ese ámbito para identificar animales que habían ganado tres o cinco peleas, respectivamente.
También comercializaba cachorros procedentes de líneas seleccionadas por sus características para la pelea y cobraba por permitir la reproducción con determinados perros machos. Según las pruebas presentadas ante el jurado, esta actividad le generó ganancias de cientos de miles de dólares.
La investigación concluyó que el negocio no se limitaba a Oklahoma, sino que Johnson traficaba perros hacia distintos puntos de Estados Unidos para abastecer actividades de peleas.
Ya había sido condenado por peleas de perros
El caso tuvo además el antecedente de una condena previa. Johnson había enfrentado cargos relacionados con peleas de perros en Oklahoma en 2004, antes de volver a involucrarse en una operación de mayor escala.
El Departamento de Justicia indicó que la nueva investigación derivó en una acusación federal y que un jurado lo declaró culpable el 1 de agosto de 2025 de tres cargos por posesión de perros destinados a actividades de peleas y tres por venta de perros para ese propósito.
FBI investigó la operación
La investigación estuvo a cargo de la oficina del Buró Federal de Investigaciones (FBI) en Nueva Orleans, particularmente de su oficina residente en Shreveport.
El Departamento de Justicia señaló que la incautación de los 190 perros representó el mayor operativo de rescate de este tipo realizado por el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos en un caso federal de peleas de perros.
Las autoridades federales señalaron que el caso demuestra la aplicación de las leyes contra las actividades de peleas de animales, así como las consecuencias para quienes utilizan la crianza y comercialización de perros con fines de lucro dentro de ese circuito. –sn–


¡Conéctate con Sociedad Noticias! Suscríbete a nuestro canal de YouTube y activa las notificaciones, o bien, síguenos en las redes sociales: Facebook, Twitter e Instagram.
También, te invitamos a que te sumes a nuestro canal de información en tiempo real a través de Telegram.

