El problema no son los GLP-1: el problema es cómo se usan

"No se trata de subir y subir la dosis para conseguir que el paciente pierda peso cuanto antes"

Por Deyanira Vázquez | Reportera

Los medicamentos que han revolucionado el tratamiento de la obesidad llevan años en el punto de mira. Su eficacia para conseguir pérdidas de peso clínicamente relevantes ha cambiado la forma de abordar una enfermedad que durante décadas se ha tratado, en demasiadas ocasiones, como un simple problema de voluntad.

Pero ahora que estos fármacos se han incorporado a la práctica clínica, aparece un nuevo debate: ¿se están utilizando correctamente? Para la Dra. María José Crispín, médica nutricionista de Clínica Menorca, el problema no está en los medicamentos, sino en determinadas formas de utilizarlos y, sobre todo, en la ausencia de un seguimiento adecuado.

"Los GLP-1 son una revolución positiva y han venido para quedarse. Tenemos ya millones de pacientes tratados y una experiencia clínica suficiente para saber que son medicamentos eficaces y seguros cuando están bien indicados y supervisados. Lo que puede enturbiar su imagen es utilizarlos mal o no acompañarlos del seguimiento que necesitan", afirma. –sn–