La plataforma busca reducir la fragmentación administrativa mediante un ecosistema centralizado de pagos.
Por Deyanira Vázquez | Reportera
La transformación de los medios de pago en América Latina ha evolucionado hacia un debate centrado en la productividad empresarial, la inclusión financiera y la capacidad de las organizaciones para administrar sus recursos.
En este contexto, el número de transacciones electrónicas en América Latina y el Caribe se triplicó entre 2019 y 2023, de acuerdo con datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Asimismo, para 2024, los sistemas digitales de pago de la región superaron las 64 mil millones de operaciones, según la misma fuente.
A pesar de este crecimiento, la adopción presenta brechas significativas, especialmente entre pequeñas y grandes empresas, así como entre zonas urbanas y rurales. –sn–

