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Opinión | Mario A Medina | Que no le digan… | Las pelotas de Sandra Cuevas

Por Mario A. Medina                                                            

Sí, tiene razón la alcaldesa de Cuauhtémoc Sandra Cuevas. Ella no repartió desde el balcón del edificio de gobierno ningún balón con billetes de 500 pesos. Sí, efectivamente. Repartió pelotas con billetes de 500 pesos a decenas de locatarios de mercados que fueron a un mitin en calidad de acarreados para contrarrestar las protestas de empleados y vecinos de la demarcación contra la funcionaria, según había trascendido, eso iba ocurrir.

El martes 1, Cuevas asistió a la Cámara de Diputados arropada por el grupo parlamentario del PRD, con la presencia de su presidente Jesús Zambrano a una conferencia de prensa en el llamado “chacalódromo” en San Lázaro. La alcaldesa escuchó la pregunta que le hizo un reportero, si lanzar balones con dinero era una “nueva estrategia” de su gobierno; ella estalló en enojo y de inmediato dio por terminada la conferencia, diciéndose víctima del gobierno de la CDMX.

Trabajadores de la alcaldía me comentaron, según trascendió de la misma oficina de la “jefa”, que fue ella a quien se le ocurrió aventar pelotas con dinero como “agradecimiento” para quienes acudieron al evento que tenía como propósito opacar, o incluso, “si fuera necesario, enfrentar” a quienes se presentaran a reclamarle su incapacidad, intolerancia y corrupción en la esquina de Jesús García y Luis Donaldo Colosio en Buenavista.

Ya son varios los eventos que dejan ver que a Sandra Cuevas le quedó grande la Cuauhtémoc. Antes, no tuvo experiencia en la administración pública, y su perfil de agresiva y prepotente que conocimos cuando era candidata, y que ella negaba, es parte de su personalidad, amén de ser señalada como “golpeadora”, por eso no era de gratis cuando ella misma “presumía sus habilidades en el manejo de armas largas exclusivas del Ejército”. 

Cuevas no sabe cómo salir del atolladero en que se encuentra, enredada en una madeja de problemas que ella misma ha ido tejiendo. Hace mil piruetas para esquivar la investigación de la que es sujeto por parte de la Fiscalía. Está abandonada a su suerte, los partidos que la postularon a la alcaldía (PAN-PRI-PRD), prácticamente ya la desconocieron; hoy no la ven ni la oyen, salvo el PRD que nadie entiende por qué la sigue acompañando.

Su problema mayor, comentan los trabajadores en la Cuauhtémoc, es su relación cercana con las mafias asentadas allí, y no descartan que son éstos quienes verdaderamente gobiernan el más importante espacio territorial de la Cdmx, lo que ha generado no sólo inestabilidad laboral allí, pero lo más preocupante es que a pocas semanas de haber asumido Sandra Cuevas el cargo, más de 30 funcionarios de diversos niveles que llegaron con ella, “huyeron” prácticamente, pues temieron que seguir trabajando en la alcaldía se podía convertir en un “peligro” para sus vidas. 

Los que se quedaron -de su equipo, de base y de confianza de administraciones anteriores-, están sufriendo la intolerancia, petulancia e incapacidad de ella como gobernante, lo que ha generado, al menos, “inestabilidad laboral”. 

Desde la llegada de Sandra Cuevas, la Cuauhtémoc ha destacado por ser una de las tres demarcaciones con mayores problemas de inseguridad, corrupción y mal gobierno. El robo y la extorsión destacan.

Durante su campaña, uno de sus lemas fue “Acabaré con las ratas”, emulando aquel gobernador del estado de México, Arturo Montiel. ¿Recuerdan?: «Los derechos humanos son para los humanos, no para las ratas». Aquel fraseo le permitió ganar un importante numero de votos que lo llevó a triunfar en la elección y, como se publicó posteriormente, a enriquecerse de manera ilícita, cuya fortuna creció de forma escandalosa, lo mismo que su relación con las mafias y el crimen organizado en esa entidad.

Llama la atención el doble discurso de la alcaldesa cuando en repetidas ocasiones ha planteado su compromiso de trabajar a través de un mando único encabezado por la Secretaría de Seguridad Ciudadana, pero en los hechos, actúa sin estrategia, no ha acudido al apoyo que le han ofrecido desde el gobierno de la ciudad y el trabajo de inteligencia desde la SSPC para combatir al crimen organizado que azota la alcaldía.

Cuando en los noticieros de la televisión empezó a circular el momento en que Sandra Cuevas lanzaba pelotas con billetes de 500 pesos a los comerciantes de mercados en la explanada de la alcaldía, seguramente su “padrino político”, muy cerca de allí, en la esquina de las calles de Paseo de la Reforma y París, no podía creer lo que estaba viendo. El enojo del experimentado “líder” que conoce el teje y maneje de la exdelegación fue mucho más que un disgusto; cercanos a él afirman que fue de “encabronamiento”.

Son muchos los problemas que tiene ya la alcaldesa con la PGJCDMX o las acusaciones que enfrenta también con trabajadores de la Cuauhtémoc, quienes han presentado denuncias ante la Contraloría Interna por violación a sus derechos laborales, incluso humanos. Uno de los problemas principales, y por los que sus amigos y partidos políticos la están dejando sola, es por su relación cercana con organizaciones mafiosas en la alcaldía y en la ciudad; uno de sus líderes ya fue detenido por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México en octubre pasado. 

Sandra Cuevas | @SociedadN_

Trabajadores de la alcaldía afirman que es claro que, varios de sus cercanos, inclusos familiares, se ha convertido en sus alfiles, en sus peones que visitan a varios líderes de barrio de Tepito a quienes les pasan la “charola”. Están, por ejemplo, las llamadas “chelerías” que a lo largo y ancho de la zona se han multiplicado en número a pesar de violentar todo tipo de normatividad, amén de otros ingresos que no pasan, desde luego, por la tesorería de la alcaldía como, por ejemplo, los que se recaudan de los baños públicos que dejan muchísimo dinero; ella debe dar cuentas de éstos.

En un tiempo tan corto de gobierno, son muchas las cuentas que debe dar Sandra Cuevas. Enfrenta la acusación por delitos por abuso de autoridad, privación de la libertad y robo contra dos policías auxiliares que le imputa la Fiscalía General de Justicia de la CDMX, sin contar las cachetadas que le propinó a uno de ellos.

Cuevas debe de declarar de dónde sacó los billetes de 500 pesos que pegó en las pelotas, y cuánto fue lo que repartió. ¿Los billetes los tomó de la tesorería de la alcaldía? ¿Del pase de charola? ¿De lavado de dinero? ¿O producto de presuntas extorsiones a comerciantes de la demarcación, como aquel el paquete con 1.5 millones de pesos que llegó sigilosamente en octubre de 2015 a Ricardo Monreal cuando era delegado en Cuauhtémoc? 

Cuando Sandra Cuevas hace recorridos por la alcaldía con qué cara se puede presentar con los vecinos de las colonias populares, qué les dice da cuando tiene que reconocer que a ella no le gustan los pobres, que no le gusta tenerlos de vecinos, que sus políticas de gobierno se basan en las aspiraciones de los ricos, que aún no presenta un plan de gobierno y que lo único que tiene que ofrecer, que repartir, son sus pelotas. 

Que no le cuenten…

El otro bombardeo. En México y en el mundo estamos siendo atacados, bombardeados con propaganda, con información, mucha, desde luego, verdadera, pero también con toneladas de historias falsas de unos y otros. Prevalece que los Estados Unidos y sus aliados (la Unión Europea) son los buenos, los rusos, “unos desgraciados”. En México y en el mundo nos invaden de narrativas que, lamentablemente, numerosas personas se la creen a pie juntillas. Las mesas de “debate” en noticieros están cargadas para un solo lado, refuerzan el mensaje político-ideológico de los que se dicen los buenos. 

Desde luego que, no puedo estar a favor de la guerra, del bombardeo ruso contra Ucrania, pero es lamentable que en México los medios de comunicación nos cuenten sólo una parte de la historia, que no inviten a analistas quienes tienen otro punto de vista del porqué de la guerra, que nos permitiría conocer todas las partes del conflicto.

*Periodista: @MarioA_Medina

Columna anterior: Nomás pa’ recordar

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