El equipo de investigadores universitarios analizó factores como temperatura, salinidad, oxígeno disuelto, nutrientes, clorofila, además de colectar materiales para metagenómica
Por Martín García | Reportero
Debido al fenómeno “El Niño”-Oscilación del Sur (ENSO, por sus siglas en inglés) que se desarrolla actualmente en México se ha incremento el agua cálida a la entrada del Golfo de California, ha disminuido el fitoplancton y nutrientes, y se registra mayor salinidad, revelan las primeras observaciones realizadas por la misión multidisciplinaria que realiza la UNAM con el Buque Oceanográfico “El Puma”.
En entrevista, María Adela Monreal Gómez y Martín Merino Ibarra, investigadores del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (ICMyL), así como Ligia Pérez Cruz y Miguel Ángel Díaz Flores, del Instituto de Geofísica (IGF), coincidieron en que impactan directamente en las pesquerías, toda vez que la menor presencia de nutrientes en el agua y el aumento de la temperatura pueden afectar a la industria atunera y a otros organismos marinos, además de los arrecifes de coral.
Esta es la primera ocasión en la que se realiza una investigación que vincula a especialistas de geofísica, ciencias del mar y fisicoquímica para revisar in situ sus efectos en aguas mexicanas, por lo que el equipo revisó factores como temperatura, salinidad, oxígeno disuelto, nutrientes, clorofila, además de colectar materiales para metagenómica.
Revisiones satelitales
Monreal Gómez detalló: lo que más fácilmente se sabe es la elevación en la temperatura del mar por las revisiones satelitales disponibles, pero es importante ver las diferencias a lo largo de la columna de agua, pues se han observado cambios hasta a 500 metros de profundidad.
Esto representa hasta dos grados Celsius más, pero hallamos a 50 metros de profundidad una gran anomalía de hasta cinco grados de diferencia. En la superficie se sabe rápidamente qué ocurre, pero no en lo profundo, por eso la UNAM ha realizado un gran esfuerzo para estudiar esta fase cálida de la interacción océano-atmósfera, puntualizó la oceanóloga.
En junio de 2023, agregó, se comenzó a registrar el aumento de la temperatura superficial del mar, que hasta ahora es considerado uno de los tres más significativos, por lo que decidió visitar el Pacífico mexicano (Jalisco, Sinaloa y Colima) y la entrada del Golfo de California (Baja California Sur).
Temperatura superficial
Las primeras gráficas de las mediciones elaboradas en la campaña, que se efectuó en la segunda quincena de enero, evidencian que en la parte sur del Golfo se muestra elevación de la temperatura superficial, donde aún llega agua cálida del verano.
A esto se suma que, según los registros, diciembre suele ser el mes en el que alcanza el máximo de temperatura por el fenómeno; sin embargo, las mediciones en la campaña indican que aún continúa mostrándose el efecto de “El Niño”.
Corriente cálida
Se trata de una corriente cálida que se manifiesta porque los vientos alisios se debilitan y en ese momento la corriente cambia de dirección y favorece las lluvias en América, porque la mayor temperatura se va hacia la costa; pero los nutrientes que son muy importantes para el desarrollo del fitoplancton se abaten.
“El océano tiene una capa de concentración máxima de nutrientes y cuando hay Niño se hunde, entonces los organismos no pueden acceder a ellos para desarrollar la cadena trófica (fitoplancton, zooplancton y luego todos niveles que le siguen)”. Si tuviéramos más herramientas para predecirlo y una concientización adecuada, permitiría que las autoridades puedan tomar mejores decisiones, aclaró.–sn–

