UNAM Participa en Proyecto que Estudia la Energía Oscura

Resultados sin Precedentes, Mapa 3D del Universo

Por Martín García | Reportero

En su primer año de trabajo, el Dark Energy Spectroscopic Instrument (DESI), proyecto en el que colabora la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), logró realizar la medición más precisa hasta ahora de la expansión del universo. Además, abre la posibilidad de considerar que la energía oscura no es una constante, sino un tipo especial de partícula.

Axel Ricardo de la Macorra Petterson Moriel, investigador del Instituto de Física y coordinador del proyecto, comentó que DESI ha logrado obtener una muestra de 6 millones de galaxias y quasares con un detalle sin precedentes, superando las expectativas iniciales.

Con DESI, se está elaborando el mapa 3D más grande del universo hasta la fecha, logrando medir un millón de objetos en una semana, en comparación con los 300 mil objetos medidos en años de trabajo por proyectos anteriores. Este logro ha confirmado conceptos clave del modelo cosmológico actual.

Expansión del Universo

Este proyecto ha permitido a los científicos medir la expansión del universo a lo largo de 11 mil millones de años con una precisión sin precedentes, lo que proporciona una herramienta poderosa para estudiar la energía oscura y la expansión del universo.

Debido a la falta de información sobre la energía oscura, se le considera generalmente una constante cosmológica. Sin embargo, los datos recientes sugieren una posible desviación, lo que podría implicar que la energía oscura sea una partícula elemental o esté relacionada con modelos de partículas.

Oscilaciones Acústicas de Bariones (BAO)

DESI ha logrado las mediciones más precisas de BAO en galaxias con solo un año de datos, lo que representa un avance significativo en la comprensión de la estructura a gran escala del universo.

El proyecto ha medido la velocidad a la que se expande el universo en 68.4 kilómetros por segundo, con una precisión de más o menos un kilómetro, lo que es fundamental para los estudios astronómicos futuros.

Los datos sugieren que la energía oscura no sea una constante, lo que implica la existencia de nuevas partículas y posibles beneficios tecnológicos derivados de este trabajo. –sn–