En Morelos, la producción del mejor arroz del mundo está en riesgo

La producción del mejor arroz del mundo está en riesgo en Morelos

Julián Nájera | Corresponsal

El riesgo de que el cultivo de arroz en Morelos desaparezca es latente. Las condiciones climáticas, que hoy dificulta a los productores anticipar las lluvias y limita la disponibilidad del agua en todo el país, así como la falta de apoyo de los gobiernos estatal y federal ha generado que los arroceros opten por la siembra de otros granos y la caña, cuya producción genera mayor rendimiento.

Las condiciones en las que se produce hoy el arroz morelense han cambiado mucho y en muy poco tiempo: en cinco años, la escasez de lluvia, la poca disponibilidad del agua y el precio ofrecido por las autoridades han llevado a que la producción de arroz en municipios como Zacatepec y Jojutla bajara de 150 hectáreas a 30, de 2023 a 2024, mientras que en Cuautla la producción ha disminuido en un 70 por ciento en cinco años.

“Yo veo que es un problema natural. El año pasado llovió poco, los mantos acuíferos no se cargaron y por lógica va a haber menos agua, así que no hay suficiente para hacer nuestras labores agrícolas, como es la bordada y el trasplante”, dice Jesús Solís, representante de la Unión de Arroceros de la Región Sur del Estado de Morelos.

Lluvias escasean

A diferencia del cultivo de caña y jícama, que demandan menos agua, el arroz demanda demasiada. Prácticamente, la siembra requiere inundar el área en la que se encuentran las semillas, lo que es prácticamente imposible si las lluvias escasean y hay poca agua en los canales, por lo que muchos productores están optando por la jícama y la caña, mientras que el arroz pierde terreno.

En Cuautla, la situación también es grave. A la fecha hay solo 10 productores de arroz. “Ya somos pocos y cada vez somos menos”, dice Carlos Domínguez, tesorero del Comisariado Ejidal de Cuautla.

Abandono del campo

Mauricio Rodríguez, presidente del Comisariado Ejidal, considera que esta situación se debe al abandono del campo por parte del gobierno federal y estatal, que podrían hacer mucho más para rescatar el cultivo.

Nos han abandonado. La producción de arroz en el estado ha caído de manera alarmante. Aquí, donde tenemos el mejor arroz del mundo, cada vez va disminuyendo. Este año disminuyó un 50 por ciento y es debido a la falta de apoyos y una comercialización inadecuada. El gobierno federal pone un precio supuestamente justo, pero está muy por debajo de lo que nosotros artesanalmente plantamos, que sale excesivamente caro, y aparte el agua, que va escaseando. –sn–