Jorge perdió su pierna tras recibir bala perdida de balacera de CDMX; necesita prótesis
Por Fausto Hernández | Reportero
Hasta hace unas semanas, Jorge Bernardo Rivas y Rodríguez llevaba una vida normal. El día 11 de febrero caminaba por las calles de la colonia Narvarte de la Ciudad de México cuando una bala perdida, disparada en un ataque a un taller de motocicletas, cambió su vida para siempre. El impacto le causó una polifractura en la rodilla y un trombo en los vasos sanguíneos, lo que finalmente derivó en la amputación de su pierna.
Ahora enfrenta el reto de aprender a vivir en una nueva realidad en la que debe recuperar su independencia, pero también una larga lista de gastos médicos pendientes, rehabilitación por venir y el diseño de una prótesis que le permita volver a caminar, por lo que ha iniciado una colecta solidaria para apoyarse durante este periodo de adversidad.
Tras la lesión, Jorge fue trasladado a diferentes hospitales hasta llegar al Magdalena de las Salinas, uno de los mejores en traumatología en Latinoamérica. Los médicos intentaron salvar su extremidad, pero el daño era irreversible. Después de varias cirugías, la decisión era inminente: amputar para preservar su vida.
“Hoy, me encuentro en el proceso de recuperación y adaptación a esta nueva realidad. Por ello, estoy iniciando esta campaña para recaudar fondos que me ayuden a cubrir los gastos médicos y, en el futuro, adquirir una prótesis que me permita recuperar movilidad y calidad de vida”, compartió Jorge.
GoFundMe permite que cualquier persona reciba apoyo en momentos críticos, brindando herramientas accesibles para quienes enfrentan emergencias médicas y otras dificultades. Gracias a esta iniciativa, la comunidad puede unirse para ayudar a Jorge, víctima de la violencia que aflige a la Ciudad de México.
Desde su salida del hospital, su vida ha cambiado drásticamente. Acciones que antes eran automáticas ahora requieren un esfuerzo monumental. Levantarse de la cama, moverse con muletas, realizar tareas básicas… Todo se ha convertido en un desafío.
Más allá del impacto emocional, la recuperación de Jorge implica una carga financiera abrumadora. La prótesis que necesita tiene un costo elevado, y a ello se suman gastos adicionales como terapias físicas, atención médica y rehabilitación. –sn–

