La temporada vacacional incrementa la presión sobre playas y ecosistemas, e identifica siete prácticas que pueden evitarse
Por Deyanira Vázquez | Reportera
La Semana Santa es uno de los periodos de mayor movilidad en México y, también, uno de los de mayor presión ambiental. Tan solo en la Semana Santa de 2025, más de 14.7 millones de turistas se desplazaron por el país, de acuerdo con la Secretaría de Turismo, lo cual también se traduce en un aumento significativo en la generación de residuos y en la afectación de ecosistemas costeros y naturales.
En muchos destinos turísticos del país, este impacto ya es medible. En Mazatlán, por ejemplo, se reportaron más de 1,100 toneladas de desechos únicamente en zonas turísticas durante Semana Santa, mientras que en Los Cabos se recolectaron más de 600 toneladas en el mismo período.
Este comportamiento responde a una tendencia recurrente: en temporada vacacional, la generación de basura puede incrementarse hasta en 40%, especialmente en playas y zonas naturales. –sn–

