Inteligencia artificial en las empresas: la tecnología no es el actor principal

La diferencia suele estar menos en la tecnología y más en la estrategia, la gobernanza y la calidad de los datos

Por Deyanira Vázquez | Reportera

En el área de Mercadotecnia de una organización, alguien empieza a usar una aplicación de inteligencia artificial (IA) para generar contenidos de texto; en el departamento de Finanzas, un colaborador utiliza una herramienta de IA para procesar y revisar hojas de cálculo —en ambos casos, la innovación parece estar logrando efectos positivos.

Por lo general, a través de estas acciones departamentales o individuales, es como la IA se integra a los espacios corporativos de Latinoamérica.

De acuerdo con un estudio de IDC, se estima que en la región el gasto empresarial en IA generativa (IAG) —por mencionar una vertiente de IA— aumentará en un rango de 61 % interanual, y la mayoría de las organizaciones ya está incorporando IAG o planea hacerlo.

Sin embargo, cuando se intenta aumentar la escala y el impacto de dichas soluciones de IA, los resultados pronto pierden brillantez, no pasan de una fase piloto. –sn–