Oceana advierte nueva ola de expansión petrolera en México y Estados Unidos con consecuencias para la biodiversidad, las comunidades costeras y el clima.
Por Deyanira Vázquez | Reportera
El Golfo de México enfrenta la presión de la industria petrolera en ambos lados de la frontera. Decisiones gubernamentales recientes impulsan una mayor expansión de las actividades de petróleo y gas en aguas profundas pese a los riesgos que representan para especies en peligro de extinción, comunidades pesqueras y ecosistemas marinos.
En México, el gobierno federal ha reiterado su intención de concretar un acuerdo entre Pemex y Petrobras para explorar aguas profundas en el Golfo de México, una de las zonas marinas más biodiversas del planeta.
En Estados Unidos, la administración de Trump eliminó protecciones para especies amenazadas y en peligro de extinción con el objetivo de facilitar nuevos proyectos de perforación petrolera en alta mar.
Para Oceana, organización dedicada a la protección de los océanos, ambas decisiones reflejan una tendencia preocupante: priorizar la expansión de los combustibles fósiles en una región de gran importancia para el planeta, que enfrenta los impactos de la crisis climática y décadas de degradación ambiental asociada a la industria petrolera. –sn–

